lunes, 17 de agosto de 2015

BASTÓ CON CARLITOS Y NO MUCHO MÁS

En derredor de Carlitos siempre puede pasar algo. Jugó un partido de su nivel y así le ganamos a Arsenal. Contamos con un buen primer tiempo de Gago, tuvimos una buena producción de Peruzzi pasando al ataque, lo que siempre promete Pablo Pérez, la cuota goleadora de Jony, el oficio de Pichi y no mucho más.
Alcanzó frente a un equipito al que se le murió su jugador top y ahora va camino de ocupar su lugar en el mundo, le dimos muchas oportunidades pero no aprovechó ninguna, nos dio muchas facilidades y capitalizamos un par, suficiente para llevarnos tres puntos que mejor ni pensar en lo que pudo haber pasado si se nos escurrían.
Globalmente considerada, la producción de Boca fue inconsistente, tirando a híbrida. Arrancamos con la pelota, con Carlitos y Fernando buscándose en forma permanente y encontrándose algunas veces. Estuvo clara la intención de romper por los costados y Peruzzi halló espacios, alguna aparición suya nos ilusionó.
Sí, Boca era levemente mejor que Arsenal en la primera media hora. Ahora bien, para redondear el concepto, planteo una vez más esa pregunta clave que siempre es útil para establecer conclusiones: ¿cómo ataja el arquero de ellos? El señor de las cuatro décadas (Limia) casi ni se ensució el buzo, así que no podemos engañarnos.
Sí hubo un penal que le hicieron a Gino pero Vigliano no lo vio, qué le vamos a hacer. Parece que ve los que no son, Vigliano. Como aquella vez que se imaginó una mano de Gago en el gashinero.
La deuda era la profundidad. El Tucu Palacios andaba a contramano, quizá porque comprende que por ahora tiene un pie dentro del equipo y otro fuera y se esfuerza por mostrarse y eso lo llevó a confundirse, quiso resolver por su cuenta. Y a Jony no lo encontrábamos porque Carlitos jugaba un poco lejos del área y Gago también, como siempre.
En el momento en que llegamos al gol, 28 minutos, habíamos pasado a compartir la tenencia. Nos costaba más salir del medio. El gol lo encontramos con la fórmula que veníamos probando, una incursión de Gino que terminó con foul cerca del área, al fondo. Carlitos la puso como con la mano en la cabeza de Gago, rechazó Limia y surgió Pablo Pérez para facturar.
Es lo más interesante que tiene Pablo, es un interno que llega, aporta en los últimos metros de cancha y además, define. Que mete, no se lo vamos a negar y además tiene técnica. Por ahí se zarpa y encima está muy estigmatizado por todos, ese es su problema.
Gran parte del segundo tiempo fue como para dejarnos sumidos en las cavilaciones. No queda claro si es que les dejamos la pelota, a sabiendas de que tenían poco con que lastimarnos o si es que, más propiamente, nos fuimos del partido. Contraataque no tuvimos, así que no jugamos a nada.
Por otra parte, ya desde el primer tiempo se adivinaba que el fondo no estaba firme. Ramiro López nos complicaba por la zona de Colazo. Deficiencia táctica sobre la que ya cansa insistir pero no se resuelve, delante de Nico siempre hay una estancia, una invitación a que nos vayan por ahí. Y cada centro era una tribulación, Sara no nos daba garantías, se lo veía inseguro.
El segundo lo conseguimos la primera vez que llegamos en todo el segundo tiempo y ya iban 22 minutos. Y lo sacamos de la galera. Carlitos, cuya grandeza es tal que corre como si fuera el más humilde de los operarios, fue en pos de una pelota perdida. Contó con los muy buenos oficios de Sarulyte, que se asustó, se enredó y la perdió contra la raya. Carlitos se la llevó al área, miró y la puso para que Jony, que llegaba, no tuviera más remedio que hacer el gol.
Poco antes se había ido el Tucu y había entrado Lodeiro. Resultó muy sugerente el hecho de que Carlitos se fuera para un costado, hablara brevemente casi al oído con el Vasco y al toque, lo llamaran a Lodeiro para que entrara por Palacios. Está bien. ¿No le vamos a dar bola a Carlitos?
Con el uruguayo adentro, Carlitos se fue a jugar más arriba. Una alternativa que resulta muy seductora, inquietante. Puede funcionar a condición de que se conecte Lodeiro, porque esta vez, en los minutos que le dieron, el uru estuvo impreciso, errático, apurado.
El último tramo fue turbulento. Cuando entró Luna, el Arse se hizo un poco más agresivo, el Pochi Chávez nos dimos cuenta de que estaba en el momento en que lo sacaron. El Vasco lo cambió a Rolín porque estaba al borde de la expulsión, Pablo Pérez se hizo sacar la amarilla para descansar con Godoy Cruz y volver con Gimnasia y el fondo seguía sin ofrecernos seguridades.
Suerte que el descuento se produjo cuando ya nos íbamos, 48 de tiempo bruto. De nuevo Ramiro Löpez por la derecha, la izquierda nuestra. Otro centro que no controlamos, otra bola que Sara no pudo quedarse en su área chica y ese Luna, que menos mal que Caruso no lo puso antes, decoró el resultado para ellos.
Seguimos primeros, claro que con compañía. Los cuervos se enredaron en la villa 1-11-14 con los colectiveros de Misiones pero salieron a flote, de última, con ese gol de Caruzzo. En los tres años y medio que estuvo con nosotros metió más goles en contra que a favor, Matías, además de cometer una ristra de penales al pedo. Y los que te jedi, que tienen que ponerse al día, están a tiro. Mientras tanto, nosotros ahí vamos, tratando de consolidarnos, de hacernos un equipo en serio. ¿Lo lograremos?



EL BOLETÍN: SARA 4, PERUZZI 7, ROLÍN 5, CATA 5, COLAZO 4, PÉREZ 6, ERBES 6, GAGO 6, TEVEZ 8, PALACIOS 4, CALLERI 6 (FI), LODEIRO 4, MELI NC, TOBIO NC.

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