Partidos
como éste se supone que se terminan con el primer gol y así fue. Es
bueno que lo hayamos abierto a los 39 del primero y no a los 39 del
segundo, como había pasado con Huracán Las Heras. Esta vez nos llevó menos de medio partido desatar el nudo.
En
cuanto a esos 39 minutos que duró el partido, previsiblemente
plantaron dos líneas de cuatro muy atrás y la pelota fue de Boca en
todo momento. La virtud: la paciencia, no hubo apresuramientos. La
otra cara de la moneda: la falta de cambio de ritmo, todo era muy
monótono y los misioneros aguantaban bien. Mientras se sostuvo el
0-0, apenas se pueden contabilizar dos cabezazos de Tobio en sendos
corners, una en que Jony Calleri se cayó y un tiro de Carlitos desde
afuera, cerca del palo derecho del arquero.
Hubo
también una en que permitimos que Alba, el más adelantado de ellos,
encontrara un resquicio en el área, en la zona Cata-Colazo y pudiera
patear desde buena posición, respondió bien Orion sobre su palo
izquierdo.
La
primera vez que hubo cambio de ritmo y sorpresa, nos pusimos 1-0.
Previo hubo un montón de toques, con la pelota yendo de un costado a
otro hasta encontrar la posibilidad de ir con profundidad. El dato
clave, a continuación de la pelota que Carlitos cruzó de izquierda
a derecha, fue el preciso taco de Pablo Pérez, una acción que
ningún rival puede esperar y que desarma, porque gana un tiempo y
deja mal parados a todos. Después, la definición de Gago fue de
centrodelantero, se acomodó y el zurdazo final, de aire, fue
implacable. Se podrá decir que le dieron demasiado tiempo pero eso
fue consecuencia del desconcierto que produjo la repentización
anterior por parte de Pablo.
Lo que da gusto es verlo aparecer a Fernando en esa posición para terminar una
jugada y además, terminarla a la perfección. Tendría que suceder
más seguido, él es un cinco que necesita tener la cancha de frente
pero tiene con qué ir a los últimos metros cada vez que cuadre y su
técnica es un elemento demoledor en zona de definición.
El
segundo, que llegó casi enseguida y antes de que se terminara el
primer tiempo fue, como muy bien lo definió Salceda, el de la
televisión, un contraataque de manual. Tiro libre para Guaraní en
ataque y Boca se paró bien, lo más lejos posible del área. La
agresividad de Nico Colazo en su salida para ir a recuperar fue muy
valorable y también su resolución de la jugada, porque miró y
eligió el mejor destino, el cambio para que Carlitos se fuera
derecho al área sobre el sector opuesto. Carlitos, que cada día es
más grande, no se engolosinó con la posibilidad de terminarla él
sino que se lo sirvió a Jony. Se están entendiendo muy bien, es una
muy buena noticia. Y Jony sigue mojando, otra muy buena noticia.
También
es de resaltar que Boca salió a jugar el segundo tiempo sin ningún
aflojamiento, decidido a aumentar. Lo consiguió pronto mediante otro
encuentro de la que va convirtiéndose en una fluida sociedad:
Carlitos la puso en el área y Jony, que se movió con mucha astucia
para fabricarse el espacio, fue a buscar adentro y forzó el penal
del arquero. Después, la ejecución de Carlitos, bajo a palo
izquierdo, fue una conjunción inmejorable de justeza y potencia.
Consumado
el 3-0 sí, se bajó el ritmo, se hizo correr la pelota, se descansó.
Llegaron los cambios. La última que hizo Carlitos antes de irse, ese
arranque por izquierda con un enganche y un cambio de velocidad
incontenible, fue una estampa del fútbol más puro. Lástima que el
arquero le haya sacado el zurdazo.
Del
segmento final es de hacer notar que el Negro Chávez entró con una
ganas desbordantes, se salía de la vaina, produjo el segundo penal y
lo ejecutó muy bien para concretar el 4-0 definitivo. El Negro,
recuperado físicamente, puede ser una pieza de recambio sumamente
útil.
En
fin, fue un paseo por San Juan, se hizo fácil pero no hay por qué
dejar de valorarlo. Sabemos que otras veces en que la mesa estaba
servida nos las arreglamos para complicarnos solos. En circunstancias
como esta se tiene todo por perder y nada por ganar, así que
resolverlo como un trámite constituye un dato positivo. Se nos
vienen semanas definitorias, fundamentales y necesitamos afrontarlas
con determinación pero también con la mayor tranquilidad posible. En ese sentido, los resultados siempre ayudan.
EL
BOLETÍN: ORION 6, PERUZZI 5, TOBIO 6, CATA 5, COLAZO 7, PÉREZ 7,
CUBAS 6, GAGO 7, CARLITOS 8, PALACIOS 5, JONY 8 (FI), BENTANCUR 5,
LODEIRO 5, CHÁVEZ 6.
No hay comentarios:
Publicar un comentario