jueves, 5 de noviembre de 2015

¡O-TRA, O-TRA VUELTA, BOCA!...

Está bien, como gusten, si quieren empezamos por el arbitraje: 1) Un gran acierto, digno del mayor elogio; 2) Un error gravísimo, grosero e inexcusable; 3) Otro error grave (por su consecuencia directa) más fácil de entender y aceptar.
  1. El gran acierto: el gol anulado a Ruben fue off side de Larrondo. Muy difícil de ver. Yo, de hecho, de entrada no lo había visto, cobraba gol. Cuando se repite queda claro que, al salir el tiro libre de Cervi, Larrondo estaba adelantado y va a buscar la pelota, la pelota cae en la zona donde estaba él, Ruben cabecea al lado de él, Larrondo participaba de la jugada. Perfecto Aumente, que observó correctamente una acción muy complicada, lo que reafirma y resalta su acierto.
  2. El error gravísimo, grosero e inexcusable: el penal que nos abrió el partido es una guarangada de Ceballos, la infracción de Ferrari a Gino Peruzzi fue un metro fuera del área. La posición de Ceballos era inmejorable, no se entiende de qué modo pudo haberse equivocado. La explicación es que Ceballos es un muy mal árbitro, a tono con el nivel medio del arbitraje nuestro de cada día.
  3. Otro error grave (por su consecuencia directa) más facil de entender y aceptar: el gol del Negro Chávez era off side finito. Cuando sale el pase del Cabezón Meli, el Negro estaba levemente por delante de la posición de Pinola. Es más, cuando la tele repite y congela la imagen con esa raya amarilla, parece que estuvieran en la misma línea, que sólo el brazo izquierdo del Negro (que no cuenta) estaba por delante. Pero no, era off side. Aumente le erró el vizcachazo. Lo tenía a Pinola muy encima de él y al Negro bastante lejos, no era la mejor perspectiva, eso puede haberlo confundido.
Listo, punto y aparte.
Boca jugó menos mal de lo que pudiera surgir de una primera mirada superficial, porque la función defensiva se operó correctamente. El partido lo aguantaron los defensores y los volantes. El problema fue que la pelota se perdía enseguida y que no aparecieron circuitos de circulación. Nico Lodeiro fue muy tibiecito y Carlitos y Jony se la rebuscaron para aguantar las pelotas que se pudieran aguantar pero quedaron, en general, aislados del juego.
No es excusa, es un dato de la realidad: teníamos solamente dos jugadores que no habían jugado el domingo (Cata y Pichi) y ellos, seis. A veces no se nota pero lo normal es que se note. Más en una cancha que para el segundo tiempo había chupado agua y estaba más firme pero que en el primer tiempo parecía una pista de hielo.
Durante gran parte de los 90 minutos, el partido lo dominó Central. Se jugó como querían ellos. Ahora bien, tuvieron una sola clara: ese cabezazo mortal de Ruben, cuando ya estábamos 1-0, que sacó Orion de un manotazo milagroso. Estupenda reacción de Agustín a puro reflejo, perfecto el movimiento para levantarla al corner porque pudo haber pasado cualquier otra cosa, que cayera con la bola dentro del arco o que la rechazara para adelante. Nosotros, sin mucho, podemos contar un cabezazo desviado de Tobio más un tiro de Pablo Pérez que atajó el arquero en el primer tiempo más un remate de Lodeiro en el segundo que también contuvo García.
Antes de los 10 minutos ya teníamos amonestado a Pablo Pérez, incorregible y poco después también estaba amonestado el Cabezón Meli. Los dos, al pedo, por acciones de mitad de cancha fáciles de evitar si se pensara un poco. Uno no tuvo el privilegio de ser jugador profesional pero mira desde hace mucho tiempo y hay cosas que nunca las va a terminar de entender.
De la jugada del penal se destaca lo bien que pasó Gino, la determinación para encarar y dejarlo atrás a Ferrari. Después, la ejecución de Nico, seco a un palo con el arquero para el otro lado, sin mácula.
Se abrió la posibilidad de contraatacar y nunca terminamos de aprovecharla. Carlitos no daba más, Jony también estaba desgastado de tanto remarla en desventaja. El Negro Chávez tendría que haber estado en la cancha desde mucho antes, Vasco. Se vio, porque en el rato que estuvo su participación fue determinante. Primero tuvo esa corrida en que se los llevó a todos a la rastra y la terminó muy bien, con el toque hacia atrás, se enredó Rodriguito Bentancur (a quien algo le está pasando) y no la definió como correspondía. Juega poco, el Negro pero difícilmente no aproveche los minutos que le dan.
La otra fue el segundo gol: más allá de la posición adelantada, llegó para definir al lugar de la cancha en que tenía que estar. Por otra parte, muy meritoria aparición del Cabezón en el área y muy buena descarga, en tiempo y forma para la llegada del Negro.
Antes del segundo, el Vasco metió tres centrales, lo puso a Rolín y lo sacó a Lodeiro. ¡Ay, Vasco! Si te llegaba a salir mal, ¡las cosas que te hubieran dicho!...
Y bueno, che, dos vueltitas en 75 horas (entre las 20 del domingo y las 23 del miércoles) no está nada mal, eh. A ver, alguien que revise el Guiness. “O-tra, o-tra vuelta, Boca”... Bicampeones, señores. Puntaje ideal, ni una definición por penales. Como diría el Loco Osvaldo (autor del primer gol de Boca en esta Copa Argentina, contra Huracán Las Heras), “que la cuenten como quieran”. O como diría Diego Maradona... ¿Cómo fue que dijo aquella vez en Uruguay?...


EL BOLETÍN: ORION 7, GINO 7, TOBIO 6, CATA 6, MONZÓN 6, MELI 6, PICHI 6, PABLO PÉREZ 5, LODEIRO 6, CARLITOS 5, JONY 5 (FI), BENTANCUR 5, CHÁVEZ 7, ROLÍN NC.

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