Que
no nos vaya a pasar en un partido por los bifes, sería imperdonable.
Ya estaba, 2 a 0, no se tiene que hablar más. De la nada, con dos
zapatazos desde fuera del área (un tiro libre) en pocos minutos,
igualaron y lo peor es que nos dejaron estupefactos hasta el final
del partido, hasta podríamos haberlo perdido en los noventa (sí,
también podríamos haberlo ganado). Y encima, palmamos por penales.
La
vuelta de Tevez (por ahora sigue suspendida la antigua costumbre de
este foro de mencionarlo “Carlitos”) se opacó con los
acontecimientos de las últimas horas y para rematarla, esta copa que
absurdamente se quedó en Mar del Plata.
Lo
de Tevez fue prometedor, sugerente. Se lo ve bien, sumó unas cuantas
participaciones con su sello. Está con ganas, afilado. Hay que ver
que en los últimos tiempos le faltó competencia así que hasta
puede considerarse que jugó más de lo que razonablemente cabía
esperar.
También
fue prometedor lo de Wanchope. Y confieso que su llegada no me
despertó tanto entusiasmo como a muchos cofrades que lo esperaban
con los brazos abiertos. Yo lo quiero ver pero empezó bien, hizo un
gol, le cepillaron otros dos (el último valía) y hasta se movió
bien sin la pelota.
Aldosivi
presionó arriba y bien durante casi todo el partido, lo mejor de
Boca fue que unas cuantas veces encontró la fórmula para saltar la
presión y partir de contra con ventaja. Un mejor aprovechamiento de
las oportunidades nos hubiese permitido una definición cómoda.
La
jugada del primer gol fue un contraataque de manual. Muy bien
Carlitos (uh, se me escapó) para primerear de cabeza y poner en
carrera a Espinoza, que la terminó bien con el pase al medio, Pavón
y Ábila libres, la metió Kichan, también podría haber sido
Wanchope.
Antes
habíamos contado con una buena corrida de Peruzzi que finalizó con
remate mal ejecutado por Ábila, en el medio del área y más tarde,
con un muy buen desborde de Kichan por izquierda, con toque atrás y
definición demasiado alta de Nahitan.
Peruzzi,
que pareciera estar más fuera que dentro de Boca, tuvo un buen
partido, pasó muy bien y permanentemente, de lo mejor que haya
producido desde que está con nosotros. Kichan estuvo muy conectado,
no siempre resolvió bien pero generó unos cuantos arranques
electrizantes.
Después
vinieron el gol bien anulado a Wanchope tras otra aparición de
Peruzzi en ataque, la que salvó milagrosamente Mas en la línea a
continuación de un desentendimiento entre Goltz-Magallán-Rossi y la
de Tevez en el palo. Bola bien puesta por Nández, atinado
desplazamiento de Wanchope para la derecha, abriendo espacio y el
toque de zurda de Tevez, que tomó al arquero caminando, fue una
delicia pero por esas cosas, cuestión de centímetros, no entró.
Por
si nos faltaran malas noticias, la lesión de Pablo Pérez, sobre el
final del primer tiempo, cayó como una maldición. Gemelo, por la
cara de desasosiego que se le vio ante las cámaras debe ser
desgarro, no lo contemos para Colón y ni hablar para este domingo.
Muy
pronto, en el segundo tiempo, llegó en el segundo gol. Otra buena
jugada colectiva que empezó con una buena apertura a la izquierda
por Sebastián Pérez, Espinoza esperó que le pasara Mas, llegó el
centro bajo, Peruzzi, en medio del área (otra participación suya en
ataque) no le entró bien pero allí estaba Wanchope, presencia de
goleador, para facturar con zurda.
Espinoza
fue irregular a lo largo del partido pero mejoró en relación con
sus últmas prestaciones anteriores y hay que anotarle que participó
en las jugadas de los dos goles, está en carrera.
Se
terminaba el partido si no se anulaba mal el siguiente gol de Ábila.
Excelente asistencia de Carlitos (uh, se me escapó de nuevo), mostró
la repetición que Wanchope estaba en la misma línea del último
defensor, en fin.
Después,
lo imprevisible. El tiro libre de González a Rossi le cayó encima
como una bomba, no era fácil pero era sacable. El segundo, el de
Chávez, no, inatajable, un sablazo que pegó en el costado interno
de la red, ahí no se llega. Lo peor de la jugada (que empezó con
una ley de ventaja para nosotros mas aplicada por Echenique) fue que
Chávez contó con mucho espacio para elegir y sacar el remate. Y no
fue la única vez que dimos libertades para que nos patearan de
afuera.
Sin
Wilmar, se desarmó ese triángulo tan seguro y confiable que
componía con los dos dentrales, el que más lo sintió fue Goltz,
que no tuvo un buen partido, Magallán estuvo más firme.
Es
de imaginar que por estas horas muchos saldrán a reclamar la
contratación de otro arquero. No estoy de acuerdo, hay que creer en
Rossi, darle tranquilidad y confianza. Desde que llegó al club, hace
un año, su rendimiento ha sido más que satisfactorio, se ganó el
lugar que ocupa, de sobra.
Costó
asimilar el impacto de los dos goles seguidos. Se diría que no
terminó de asimilarse hasta el final del partido aunque, en los
últimos minutos, Boca logró prevalecer por sobre la presión de
Aldosivi y jugó en campo rival.
Sin
Tevez y sin Wanchope, reemplazados, la mejor con que contamos fue el
derechazo que se le fue demasiado cruzado a Peruzzi (de nuevo en área
rival). La había armado muy bien Gonzalito Maroni, que volvió a
aprovechar los minutos que le dieron, está en crecimiento, es
momento de definiciones para él.
Fuimos
a los penales y patearon mejor ellos, qué le vamos a hacer. Al
remate inicial de Kichan le faltó pimienta y tampoco lo esquinó lo
suficiente. En cuanto al de Bou, bueno, la bocha todavía debe estar
volando, ya durante el juego había colgado otra, sigue barranca
abajo, Bou.
Veníamos
demasiado tranquilos y eso, en Boca, nunca dura. Con el fato de
Wilmar y de Edwin se le abrieron de par en par las puertas al circo
mediático y los próximos días no van a ser fáciles de
sobrellevar. Esperemos a que se compruebe si se mandaron o no la
cagada, para condenarlos o absolverlos pero por de pronto, estamos
metidos en problemas (futbolísticos y extra) que prometen no ser de
resolución sencilla.
Ya
de por sí, con la llegada de Tevez teníamos que modificar el
sistema para darle lugar y había ue ver cómo se acomodaba el doble
cinco Wilmar-Pablo. Ahora, no los tenemos a ninguno de los dos.
A
Wilmar, sobre todo, parece imposible reemplazarlo. No hay otro como
él para dar equilibrio y acomodar a todo el equipo en retroceso.
Nahitan, como en Mendoza, tuvo un buen partido, muy activo y determinado pero sus
características son otras, no tiene el oficio de Wilmar para meterse
entre los centrales. Y Sebastián Pérez, que parece ir agarrando
confianza con la pelota, es más tipo Gago, necesita uno que le cubra
las espaldas (y además estuvo mucho tiempo parado, le falta rodaje).
El
domingo vienen los que te jedi y el resultado importa, aunque sea un
amistoso. Parece que Guillermo tiene en mente una mixtura de
titulares y suplentes. Plantel tenemos, así que puede hacerlo. Lo
que debemos tener claro es que lo que vaya a suceder cuenta. Puede
determinar muchas cosas para lo que siga después.
EL
BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 6, GOLTZ 4, MAGALLÁN 5, MAS 6, NAHITAN 7,
PABLO 5, ESPINOZA 6, TEVEZ 7, PAVÓN 6, WANCHOPE 7 (FI), SEBASTIÁN
5, MARONI 6, BOU 3, BUFFARINI 5.
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