jueves, 18 de enero de 2018

PENAS Y PENALES

Que no nos vaya a pasar en un partido por los bifes, sería imperdonable. Ya estaba, 2 a 0, no se tiene que hablar más. De la nada, con dos zapatazos desde fuera del área (un tiro libre) en pocos minutos, igualaron y lo peor es que nos dejaron estupefactos hasta el final del partido, hasta podríamos haberlo perdido en los noventa (sí, también podríamos haberlo ganado). Y encima, palmamos por penales.
La vuelta de Tevez (por ahora sigue suspendida la antigua costumbre de este foro de mencionarlo “Carlitos”) se opacó con los acontecimientos de las últimas horas y para rematarla, esta copa que absurdamente se quedó en Mar del Plata.
Lo de Tevez fue prometedor, sugerente. Se lo ve bien, sumó unas cuantas participaciones con su sello. Está con ganas, afilado. Hay que ver que en los últimos tiempos le faltó competencia así que hasta puede considerarse que jugó más de lo que razonablemente cabía esperar.
También fue prometedor lo de Wanchope. Y confieso que su llegada no me despertó tanto entusiasmo como a muchos cofrades que lo esperaban con los brazos abiertos. Yo lo quiero ver pero empezó bien, hizo un gol, le cepillaron otros dos (el último valía) y hasta se movió bien sin la pelota.
Aldosivi presionó arriba y bien durante casi todo el partido, lo mejor de Boca fue que unas cuantas veces encontró la fórmula para saltar la presión y partir de contra con ventaja. Un mejor aprovechamiento de las oportunidades nos hubiese permitido una definición cómoda.
La jugada del primer gol fue un contraataque de manual. Muy bien Carlitos (uh, se me escapó) para primerear de cabeza y poner en carrera a Espinoza, que la terminó bien con el pase al medio, Pavón y Ábila libres, la metió Kichan, también podría haber sido Wanchope.
Antes habíamos contado con una buena corrida de Peruzzi que finalizó con remate mal ejecutado por Ábila, en el medio del área y más tarde, con un muy buen desborde de Kichan por izquierda, con toque atrás y definición demasiado alta de Nahitan.
Peruzzi, que pareciera estar más fuera que dentro de Boca, tuvo un buen partido, pasó muy bien y permanentemente, de lo mejor que haya producido desde que está con nosotros. Kichan estuvo muy conectado, no siempre resolvió bien pero generó unos cuantos arranques electrizantes.
Después vinieron el gol bien anulado a Wanchope tras otra aparición de Peruzzi en ataque, la que salvó milagrosamente Mas en la línea a continuación de un desentendimiento entre Goltz-Magallán-Rossi y la de Tevez en el palo. Bola bien puesta por Nández, atinado desplazamiento de Wanchope para la derecha, abriendo espacio y el toque de zurda de Tevez, que tomó al arquero caminando, fue una delicia pero por esas cosas, cuestión de centímetros, no entró.
Por si nos faltaran malas noticias, la lesión de Pablo Pérez, sobre el final del primer tiempo, cayó como una maldición. Gemelo, por la cara de desasosiego que se le vio ante las cámaras debe ser desgarro, no lo contemos para Colón y ni hablar para este domingo.
Muy pronto, en el segundo tiempo, llegó en el segundo gol. Otra buena jugada colectiva que empezó con una buena apertura a la izquierda por Sebastián Pérez, Espinoza esperó que le pasara Mas, llegó el centro bajo, Peruzzi, en medio del área (otra participación suya en ataque) no le entró bien pero allí estaba Wanchope, presencia de goleador, para facturar con zurda.
Espinoza fue irregular a lo largo del partido pero mejoró en relación con sus últmas prestaciones anteriores y hay que anotarle que participó en las jugadas de los dos goles, está en carrera.
Se terminaba el partido si no se anulaba mal el siguiente gol de Ábila. Excelente asistencia de Carlitos (uh, se me escapó de nuevo), mostró la repetición que Wanchope estaba en la misma línea del último defensor, en fin.
Después, lo imprevisible. El tiro libre de González a Rossi le cayó encima como una bomba, no era fácil pero era sacable. El segundo, el de Chávez, no, inatajable, un sablazo que pegó en el costado interno de la red, ahí no se llega. Lo peor de la jugada (que empezó con una ley de ventaja para nosotros mas aplicada por Echenique) fue que Chávez contó con mucho espacio para elegir y sacar el remate. Y no fue la única vez que dimos libertades para que nos patearan de afuera.
Sin Wilmar, se desarmó ese triángulo tan seguro y confiable que componía con los dos dentrales, el que más lo sintió fue Goltz, que no tuvo un buen partido, Magallán estuvo más firme.
Es de imaginar que por estas horas muchos saldrán a reclamar la contratación de otro arquero. No estoy de acuerdo, hay que creer en Rossi, darle tranquilidad y confianza. Desde que llegó al club, hace un año, su rendimiento ha sido más que satisfactorio, se ganó el lugar que ocupa, de sobra.
Costó asimilar el impacto de los dos goles seguidos. Se diría que no terminó de asimilarse hasta el final del partido aunque, en los últimos minutos, Boca logró prevalecer por sobre la presión de Aldosivi y jugó en campo rival.
Sin Tevez y sin Wanchope, reemplazados, la mejor con que contamos fue el derechazo que se le fue demasiado cruzado a Peruzzi (de nuevo en área rival). La había armado muy bien Gonzalito Maroni, que volvió a aprovechar los minutos que le dieron, está en crecimiento, es momento de definiciones para él.
Fuimos a los penales y patearon mejor ellos, qué le vamos a hacer. Al remate inicial de Kichan le faltó pimienta y tampoco lo esquinó lo suficiente. En cuanto al de Bou, bueno, la bocha todavía debe estar volando, ya durante el juego había colgado otra, sigue barranca abajo, Bou.
Veníamos demasiado tranquilos y eso, en Boca, nunca dura. Con el fato de Wilmar y de Edwin se le abrieron de par en par las puertas al circo mediático y los próximos días no van a ser fáciles de sobrellevar. Esperemos a que se compruebe si se mandaron o no la cagada, para condenarlos o absolverlos pero por de pronto, estamos metidos en problemas (futbolísticos y extra) que prometen no ser de resolución sencilla.
Ya de por sí, con la llegada de Tevez teníamos que modificar el sistema para darle lugar y había ue ver cómo se acomodaba el doble cinco Wilmar-Pablo. Ahora, no los tenemos a ninguno de los dos.
A Wilmar, sobre todo, parece imposible reemplazarlo. No hay otro como él para dar equilibrio y acomodar a todo el equipo en retroceso. Nahitan, como en Mendoza, tuvo un buen partido, muy activo y determinado pero sus características son otras, no tiene el oficio de Wilmar para meterse entre los centrales. Y Sebastián Pérez, que parece ir agarrando confianza con la pelota, es más tipo Gago, necesita uno que le cubra las espaldas (y además estuvo mucho tiempo parado, le falta rodaje).
El domingo vienen los que te jedi y el resultado importa, aunque sea un amistoso. Parece que Guillermo tiene en mente una mixtura de titulares y suplentes. Plantel tenemos, así que puede hacerlo. Lo que debemos tener claro es que lo que vaya a suceder cuenta. Puede determinar muchas cosas para lo que siga después.



EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 6, GOLTZ 4, MAGALLÁN 5, MAS 6, NAHITAN 7, PABLO 5, ESPINOZA 6, TEVEZ 7, PAVÓN 6, WANCHOPE 7 (FI), SEBASTIÁN 5, MARONI 6, BOU 3, BUFFARINI 5.

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