martes, 18 de diciembre de 2018

ESPERO QUE ESTÉN TODOS


Hace unos días me ocupé de Palermo, Mohamed, Maradona, Heinze, Bermúdez y Schiavi, los primeros nombres que me habían sonado. Paso ahora a los otros que andan rondando o anduvieron rondando, espero que no se me escape ninguno porque son un montón.
RUSSO: El último ganador de la Libertadores. Un tipo con una larga trayectoria que lo respalda. Cuando lo echaron de Boca (con la excusa de que tenía que irse su PF), se hablaron cosas feas que aquí no mencionaré porque no pueden comprobarse. De cualquier manera, no sé si cagarle guita a Macri es delito moral. La duda mía con Russo es su salud. Este año estuvo mal, tuvo que dejar de trabajar en Millonarios. Dice que se trató de una bacteria y el tema ya está totalmente superado. Ojalá, pero…
PEKERMAN: Intachable. Gran formador de jugadores, cultor del perfil bajo. Tiene 69 años. Es mucho. La brecha generacional con los jugadores es un factor a tener muy en cuenta. No dirigió nunca clubes  en el fútbol argentino. Ojo, que en su cuerpo técnico está Cambiasso quien, según creo, no tiene buena relación con Román, también hay que considerarlo. El primer día, los de Fox pueden ir a buscar a Román y preguntarle si invitaría a Cambiasso al casamiento de su hija.
ALFARO: Buen entrenador, sus equipos hablan por él. Con bajos presupuestos ha hecho campañas dignísimas. Habla bien, me convence. Una vez quedó enfrentado con su plantel en Quilmes, no es bueno que los entrenadores se enfrenten con los planteles. Están para convencer a sus jugadores, no para pelearse con ellos. La única vez que le dieron un (presunto) grande, San Lorenzo, falló, duró poco.
BECCACECE: Parece que fue el primer nombre que tiró Nico Burdisso. Defensa y Justicia juega realmente bien. Dispone de una condición que me encanta y que en Boca, en los últimos tiempos, ha brillado por su ausencia: por lo general, los partidos se juegan como quiere Defensa. El que impone condiciones tácticas es Defensa. Cargo con un prejuicio, lo reconozco, contra los entrenadores que no se sabe cómo jugaban. Fue parte del cuerpo técnico en el desastre argentino en Rusia. No me gustan los entrenadores que no se quedan quietos nunca, siento que hasta pueden distraer a los jugadores. Me parece que, por ahora, no le da el “target” para Boca. La picadora de carne podría triturarlo con facilidad.
GARECA: No. Cuestión de memoria. No le perdono la forma en que, en asociación ilícita con Ruggeri y Coppola, forzó su salida de Boca para irse corriendo a River. No le importó que el club estuviese a punto de desaparecer. Como me hizo notar un amigo, si repetís “Gareca” muchas veces seguidas, terminás diciendo “cagaré, cagaré, cagaré”. Y si al querer decir “Gareca” te comés a “e”, queda “garca”.
SCOLARI: Un año más que Pekerman, 70. Demasiados. Doce títulos en Brasil entre regionales y nacionales, campeón en Kuwait, Uzbekistan y China (países menos que periféricos en fútbol). Peregrinó asimismo por Arabia Saudita, la selección de Portugal y el Chelsea. Con la selección de Brasil fue campeón del mundo en 2002 pero también se comió el 1-7 con Alemania en 2014. Nunca vivió el fútbol argentino, mirarlo por televisión no es lo mismo.
SABELLA: Según dicen, él mismo se bajó en los primeros sondeos que se hicieron, porque su salud no le permite hoy estar al frente de un plantel con tanta exposición. Cuentan que de chiquito era bosterito. De todos modos, no me gustaba la idea. Estuvo muy mal, lleva mucho tiempo sin dirigir. Ya sé que los ex jugadores de River que pasaron por el banco de Boca son un montonazo. Por si alguno tiene la lista incompleta, los repaso: Cesarini, Moreno, Deambrossi, Rossi, Pedernera, Di Stefano, Varacka, Rogelio Domínguez, Cap, Miguel Ángel López y Borghi. Y fuimos campeones con Pedernera-Deambrossi, con Rossi y con Di Stefano, allá lejos y hace tiempo. Igual, qué sé yo, en principio, mejor otro.
EDUARDO DOMÍNGUEZ: A éste lo mencionó un cofrade del Facebook, sólo por tratarse del yerno de Dios. Llamó “cagones” a sus jugadores al lado del micrófono de la tele y a los pocos días tuvo que irse de Colón. Esas cosas se hacen adentro del vestuario.  
¿Me olvidé de alguno?
  Cuando se abre en los medios la interminable lista de los que pueden agarrar un club, me acuerdo de una anécdota de Crónica. El Estudiantes de Caseros buscaba técnico y el pelado Buglione, que alternaba entre sus ocupaciones como entrenador en el ascenso y colaborador en el vespertino, le pidió a Juncal, jefe de Deportes: “poneme a mí entre los candidatos”. Y Juncal le dijo: “¿Estás en pedo? Si yo soy hincha de Estudiantes”…
     
         

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