¿Qué hacemos en diciembre? No me gusta ninguno de los nombres que andan circulando. Si el Gordo Ameal se presentara, soy capaz de votarlo. No fue la suya una buena presidencia sino más bien todo lo conrario pero seamos benévolos, al morir Pompilio heredó una comisión que no lo respaldó nunca. Si pudiera formar una comisión que se encolumne detrás de él en serio, habría que ver si funciona o no. Es buen tipo. El problema es que, por ahora, está pareciendo que ni va a presentarse. No tiene agrupación propia. Ojo, si se presenta, algunas posibilidades tiene. Cuenta con un nada desdeñable piso de votos en Interior (donde cumplió una muy buena gestión durante la presidencia de Macri) y en Vitalicios ("es el único presidente que nos dio bola", me dicen muchos).
José Beraldi y Carozo Crespi que no se hagan los boludos. Si la actual conducción fue un fracaso, como se pretende, ellos no pueden levársela de arriba, son parte. Acá lo que está claro es que no se acertó con el manejo del fútbol y por eso van para tres años que no ganamos nada.
Beraldi va con Oscar Vicente, que fue secretario en los comienzos de la presidencia de Ameal y renunció al poco tiempo. No me convence, Beraldi. Algunos pillos periodistas están haciéndole campaña pero el tipo, durante sus tres años de gestión como vicepresidente, no parece que haya trabajado para Boca sino para él mismo.
Otro tanto puede decirse de Crespi, que por lo que parece, va a ir detrás de Orlando Salvestrini. Ya le había pasado a Crespi, antes de 2007, que hizo campaña durante tres años y a último momento tuvo que bajarse y ponerse detrás de Pompilio, porque se quedaba sin nada. Como no le aprobaron su nueva agrupación, anduvo en algún coqueteo con Digón y ahora se juntó con Salvestrini.
A Salvestrini puede respetárselo como tesorero de Macri y por su gestión al frente del básquet por esos años pero yo no me olvido de aquella vez que sugirió que los jugadores tenían que ir al psicólogo, antes de la semifinal de la Libertadores 2001. El Patrón Bermúdez, Chicho Serna y toda la banda lo dejaron en ridículo. En primer término, eligió un muy mal momento para pelearse con los jugadores y en segundo término, quedó como un grandísimo pelotudo. En 2007 iba a presentar candidatura pero no le dieron los nùmeros y se bajó. Esta vez tampoco iban a darle los números si no se juntaba con Crespi. Carozo le va a aportar votos al menos como para que esta vez pueda presentarse pero igual, no creo que le alcance para ganar.
Y Angelici, ¿de dónde salió? Es muy evidente que no es otra cosa que un delfín de Macri. Algún lengua larga me dijo que es hincha de Huracán pero no me consta. No quería hacerle contrato por cuatro años a Riquelme porque así se lo indicó Macri. Mauri nunca le perdonó a Román aquel desplante del Topo Gigio. Es cierto que en 2007 lo fue a buscar pero fue por una cuestión de necesidad y urgencia. Después del insólito Apertura 2006 que perdimos con Estudiantes, para Mauri, que estaba en plena campaña para ser jefe de Gobierno, era imperativo que Boca ganara la Libertadores. Entonces se bajó los pantalones y lo trajo a Román de España por seis meses.
Angelici, Daniel o "El Tano", como se hace llamar, está moviendo toneladas de guita en campaña. Me da miedo que pueda ganar. No me gusta la idea de un presidente que no tenga peso propio, que sea un representante de Mauri, que al club se lo maneje desde Plaza de Mayo, por control remoto. Ahora se le juntó el Pelado London, que tiene detrás a una agrupación, Resurgimiento Boquense, con algún peso electoral. Después de que Ameal lo sacara de la conducción de Fútbol Profesional y de quedarse sin el premio consuelo de Fútbol Amateur (porque se peleó con les hermanos Beraldi), el Pelado reaccionó como una adolescente despechada e histérica: cruzó la calle y se fue con Angelici. ¡Mi madre, los dirigentes que tenemos!
Por ahí anda, listo para presentar candidatura nuevamente, el veterano Roberto Secundino Digón, que no se rinde. Tipo con las mañas propias del viejo sindicalismo criollo. Fue ocho años vicepresidente de Macri y cuando Mauri lo echó, empezó a tirarle mierda públicamente. ¿En qué momento, a lo largo de esos ocho años, habrá llegado a la conclusión de que Macri era un hijo de puta? Cuanto menos, debe decirse que tardó mucho. Tiene su caudalcito de votos, Secundino, pero tapoco parece que vaya a alcanzarle.
El otro nombre que sigue dando vueltas es el de Horacio Paolini pero no, ni llega a diciembre. Está gastando guita en campaña al absoluto pedo. Y difícilmente vayan a aceptarlo como integrante de alguna otra lista porque Paolini no es nada, Paolini significa un solo voto, el suyo.
De veras, tengo la horrible sensación de que Ameal es el menos malo de todos. Pero ni se sabe si va a presentarse y en caso de que se presente, ni siquiera estoy seguro de votarlo. Dependerá en mucho, como siempre, de la campaña del equipo. Tengo hasta el 4 de diciembre para pensar pero estoy desorientao y sin saber qué trole hay que tomar para seguir. En serio, no me había pasado nunca en cuarenta años.
miércoles, 24 de agosto de 2011
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