El partido fue una mierda pero tranquilos. La verdad es que se jugó como quiso Belgrano pero de todos modos, se pudo haber ganado. La que debió haber entrado fue la de Blandi. La primera, esa que, casi milagrosamente por cómo estaba dado el partido, recibió solo en el medio del área. Se abatató. ¿Con qué le pegó? ¿Con la suela?
Las otras que tapó Olave, la de Román, la de Pochi Chávez y, a continuación, la otra de Blandi, entran en el rubro de esas que el arquero puede sacar. Que si entran, parte de culpa es de él. La de Blandi, la primera, es culpa del delantero. Si se define bien, el arquero no tiene nada que hacer.
No es por hablar con el diario del lunes pero hay que hacer un análisis de los cambios de Falcioni. Él los hizo quedar a Gracián y Blandi, cuando volvieron de sus préstamos, porque entendió que el Tano era la alternativa para jugar con enganche cuando faltase Román y Blandi era otro delantero de área que sumaba.
A este gil que escribe le parece que lo del Tano en Boca ya no tiene (ya no tenía) retorno. Ciclo cumplido. Tuvo todas las oportunidades durante mucho tiempo. No despegó nunca. Ni llegó a parecerse al muy buen jugador que conociéramos en Vélez. No se trata de que le falte competencia ahora porque en Boca jugó siempre igual. Tibiecito, intrascendente, muy lejos del nivel que se necesita para ser el conductor ofensivo del equipo. Hoy, Pochi Chávez, puesto de enganche, promete más.
Blandi es un delantero que metió muchos goles en reserva antes de irse y algunos después de volver. En Argentinos estuvo un año y metió seis. La sensación es que se trata de un pibe que hasta allí llegó, que más no va a dar. Difícil que vaya a producir un salto que lo catapulte muy lejos sin que esta opinión pueda ser definitiva. Falcioni se jugó por él, no quiso perder presencia en el área y mucho no puede criticársele pero la opción más fácil o mejor dicho, la elección más lógica era que entrase Mouche. Cvitanich puede jugar en el área.
La gran desgracia, claro, es lo que le pasó a Lucas. ¡Qué forma pelotuda de romperse los ligamentos! Porque no fue contra el cartel, como alguno pensó, sino cuando apoyó el pie, medio torcido, después de ese contacto con Lollo. Va a tener que tener paciencia, hasta el año que viene, Luquitas. Espejo donde mirarse tiene cerca, el Loco Palermo, que volvió siempre de todas.
Para el equipo es un golpe duro. Lucas no venía haciendo muchos goles pero era (es) importante. Porque algún gol podía meter en cualquier momento y porque estaba muy bien acoplado a los movimientos colectivos. Y ahora vamos a ver qué hacemos, qué hace Falcioni porque el plantel es bueno pero corto. Blandi, por ahora, está muy lejos de poder ser Viatri. Y con Cvitanich de 9 y Pablito por afuera hay que experimentar, a ver qué sale. El problema es serio.
Lo del talón de Román, que venía del partido con Tigre, preocupa pero él está acostumbrado a jugar con dolor. Lo ha hecho muchas veces. Ahora son nueve días, entre partido y partido, antes de Santa Fe y si hay alguna posibilidad de que Román juegue, juega. Él es así. Más en este momento, en que él sabe mejor que nadie que el equipo está herido de consideración.
Equipo podrido, Belgrano. Propuso un partido similar al que había planteado San Martín de San Juan pero a los cordobeses les salió bien. Una porquería el espectáculo pero hay signos positivos, sí que los hay. Este tipo de partido, un equipo que no está bien aflatado, lo pierde. Porque se desespera, pierde el control y en una de esas el rival lo ensarta. Boca no se desesperó nunca. Ni se desordenó. Buscó hasta último momento. Mal, sí, pero buscó y sin desarmarse, con un Flaco Schiavi imponente desde el fondo. Belgrano no llegó bien jamás, ni una sola vez. Como la mayoría de los rivales en lo que va del Apertura, por otra parte.
Se prolongó el cero en arco propio, se prolongó la racha invicta que ya llegó a 21 partidos y ahora los puntos de ventaja sobre los perseguidores más cercanos es de seis puntos, contra los cinco que le llevábamos a Rafaela antes de empezar. Y ya transcurrió una fecha más. No aparece el rival. A Racing le cuesta mucho ganar (más que a nosotros). Lástima que se despertó Vélez. Está lejos pero ése es un equipo en serio y todavía hay que ir a Liniers, ojo.
Momento propicio para ver cuál es la templanza del equipo. Como asimila la salida de un jugador clave como Viatri. Si hasta ahora costó tanto meter goles, es de imaginar que sin Lucas costará mucho más. Pero si se conserva el aplomo que se viene exhibiendo en cada partido, la seguridad de que se sabe qué se hace, no nos caeremos. ¡Vamos Boca, todavía!
lunes, 17 de octubre de 2011
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