“Hicimos los deberes”,
dijo el Vasco. Ni más ni menos. Buenas noticias. Se ganó con
relativa comodidad, aunque en buena parte del primer tiempo, después
del gol de apertura, hubo una caída de tensión peligrosa. El Burro
Martínez volvió a jugar muy bien y para lo que ha sido su derrotero
con nosotros, dos buenas producciones en una semana son una
barbaridad. Gago no brilló pero va queriendo asentarse, agarrar
regularidad. El pibe Cubas fue un pulpito en el medio y asoma como
una alternativa más que interesante.
Menos de diez minutos,
para ser precisos ocho y estábamos arriba. Producto de un comienzo
intenso, decidido. No se había llegado pero Boca estaba metido en el
partido, buscaba el camino, proponía. Gran arranque del Burro por
derecha, usándolo al Puma Gigliotti de distracción como para
hacerse el espacio y al final, un derechazo seco, bien cruzado,
inapelable, tipo Chelo Delgado.
Después les dejamos
mucho la pelota, la tocó menos Gago. Tal vez el equipo sintiò la
desgracia de Magallán, puta madre, qué mala suerte la del pibe.
Chiqui Pérez no entró bien aunque con el correr del juego iba a ir
afirmándose y terminó muy seguro con Echeverría. Lo más probable
es que vuelvan a jugar juntos el jueves.
Defensa es un equipo
generoso, apuesta a la suyo, cuida la pelota. Atrás se veía que no
estaba firme pero lo malo, en ese tramo, fue que Boca dejó de
atacarlo. La mejor que tuvieron fue esa aparición de Brian Fernández
por el primer palo, pelota enviada desde la derecha de ellos por
Rius, que tapó muy bien Orion (con los huevos, pobre Agustín)
mandándola al corner, abajo.
El segundo fue una
chambonada de ellos, producto de esa idea fija que tienen de salir
por abajo pero Boca apretó bien, forzó el error. Primero con el
Burro yendo sobre el arquero, que sacó mal y después con Pachi
Carrizo robándosela a Leyes y yendo directo al área para, frente al
arquero, tocarla corta para adentro. El Burro la metió sin
oposición.
Martínez anduvo
realmente bien pero no sólo porque metió dos goles sino que estuvo
en todo momento muy comprometido con el partido, sus recorridos
fueron amplios, les dio aire a sus compañeros volanteando y no por
eso perdió presencia en los últimos metros.
Pachi tiene una
vitalidad extraordinaria. Por ahora no llega al nivel que se le
conociera en Central porque se apura, elige mal, no mira para los
costados (clara excepción la del segundo gol). Lo bueno es que no se
para nunca e insiste, va siempre por una más.
Faltaban cinco para
terminar el primer tiempo y se habían marcado dos goles de
diferencia, un margen como para evitar sorpresas y encarar el segundo
tiempo con tranquilidad. Así se hizo. Defensa tuvo menos presencia
ofensiva en el segundo tiempo que en el primero. En esto tuvo mucho
que ver Cubitas, muy bien parado, cortando una y otra vez. Y se bancó
jugar con amarilla desde el primer tiempo, Pitana lo amonestó por
ser pibe. Gago, antes de ser reemplazado, había perdido presión.
Por eso no se amplió la ventaja.
Igual, estuvo el
cabezazo de Chiqui en el travesaño, una contra muy rápida de Pachi
por izquierda con remate final que sacó el arquero y en medio hubo
otra muy bien armada, pase vertical de Castellani al área, diagonal
hacia afuera de Gigliotti y zurdazo cruzado que el arquero rasguñó
al corner. El pelotudo de Pitana dio saque de arco. Parece que el
grandote boludón da saque de arco cuando la toca en último término
uno que defiende y corner cuando no la toca nadie. ¡Ah! Qué bueno
estuvo que la gente pudiera darse el gusto de reputearlo a Pitana
durante un rato largo cuando salió a hacer el calentamiento a un
costado, durante la reserva. El que suscribe, en los pupitres de
prensa, tuvo que abstenerse. Gajes del oficio, Pitana, qué la vamos
a hacer.
Es bueno señalar que
el Puma no llegó al gol pero se movió mejor que en otros partidos,
se asoció con sus compañeros, entró en los circuitos de ataque.
Tiene que agarrar confianza. Es menos dúctil que Jony Calleri pero
puede, como esta vez, ser más participativo que en partidos
anteriores.
Ellos, en todo el
segundo tiempo, la única que tuvieron fue esa del final, a los 47 en
que nos apareció Benítez por izquierda, después de una pelota bien
metida por Camacho y la definición a primer palo la salvó bien
Orion. Dos veces fue requerido Agustín en situaciones comprometidas
y en las dos dijo aquí estoy.
El equipo parece ir
creciendo. Si los resultados se encadenan, es una resultante lógica.
Vienen diez días difíciles, el ida y vuelta con Cerro Porteño más,
en el medio, la visita a los cuervos, seguramente guardando algunos
jugadores, igual que con Defensa. ¡Vamos, Boca, carajo!
PD: ¡Ganamos con
Pitana! Van cinco de 23.
EL
BOLETÍN: ORION 7, MARÍN 5, ECHEVERRÍA 6, MAGALLÁN NC, INSÚA 5,
MELI 5, CUBAS 7, GAGO 6, MARTÍNEZ 8, GIGLIOTTI 6, CARRIZO 7 (FI),
PÉREZ 6, CASTELLANI 5, BRAVO NC.
- Por fin! Me tenías preocupado de verdad.
ResponderEliminar- Qué pleno el del Vasco con Cubitas de 5 tapón. Vos lo tenías jugando ahí?
Sí, es su puesto natural aunque con Bianchi jugó por derecha.
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