lunes, 14 de marzo de 2016

DRAMÁTICO Y PASIONAL

Me gustó el título que escuché en ESPN y se lo copio. La última imagen del partido, la del gol de Carlitos a los 90, sintetiza al Boca que queremos siempre, con cuatro jugadores metidos en el área chica para ganar el partido de prepo, “a lo Boca”, con el último aliento. Tan distante de lo que el equipo nos transmitiera en el partido con River, en los dos con Racing y en la mayoría de los que llevamos jugados en el año.
La escena, además, patentiza lo que nos cuesta todo. Lo que va a seguir costándonos todo, porque tuvimos que probar tres veces en la misma jugada y hasta se dio el caso de que un jugador nuestro evitara lo que iba a ser gol de un compañero. También expresa, claro está, un desorden manifiesto, fuimos a los ponchazos. Pero de momento, haber ganado como le ganamos a Unión es un signo vital que nos devuelve la fe, que entierra esa laxitud que había sido el sello distintivo de Boca en anteriores presentaciones.
El segundo tiempo se asocia con el segundo tiempo de Bolivia. Y el resultado final afirma la sensación de que aquel empate de última en La Paz puede haber sido un punto de inflexión, una base de lanzamiento para que el equipo se acerque a lo que necesitamos, a lo que manda la historia.
Lo que hay que precisar también es que no podemos seguir regalando primeros tiempos. Porque la verdad es que toda la etapa inicial fue más que floja, a tono con esos otros partidos que queremos olvidar, dejar atrás en forma definitiva. Todo previsible, un Boca fácil de controlar para el rival, sin ideas, sin circulación con sentido de profundidad. El que más se movía era Pachi Carrizo. Carlitos empezó muy de punta y como no le llegaba, empezó a tirarse atrás pero no tenía con quien jugar. Lodeiro equivocaba permanentemente las entregas y Bentancur seguía en la línea de sus últimas prestaciones, perdido en la cancha. Interesante par de trepadas de Silva pero no alcanzaba.
En todo ese pálido primer tiempo, apenas cuenta como llegada neta esa acción en la que se sucedieron por lo menos tres pases correctos, Carlitos atrajo rivales, descargó en tiempo y forma para Palacios y el Tucu, entrando por derecha, le pegó desviado. Ellos también tuvieron la suya, unos minutos después, ese cambio de derecha a izquierda de Acevedo que nos tomó desequilibrados, Orion tuvo que salirle a la desesperada a Malcorra, Malcorra tocó para atrás y el remate de Villar, con Orion fuera de combate, rebotó en Jara.
Arrancó el segundo tiempo y nació otro partido. En el primer minuto ya lo tuvimos dos veces con Carlitos llegando por izquierda y con Pachi entrando por el medio, las dos las tapó Nereo Fernández. Al rato otra vez apareció el arquero ante un remate de Gago y de inmediato, se nubló Lodeiro cuando estaba para definir. En las cuatro jugadas referidas participó Carlitos, que empezaba a hacerse patrón del equipo y del partido. Lo que tenemos que exigirle, porque es Carlitos y puede.
Los estábamos pasando para arriba, el gol no podía demorar, se suponía y resulta que nos embocaron ellos. La armaron bien por la izquierda, la derecha nuestra, zona en la que tenemos problemas serios, ya había pasado con River. Jara debe ser uno de los jugadores que más kilómetros recorre por partido pero no define nada. Ni marca ni es salida ni llega. Cierto es que queda expuesto porque Bentancur, teórico volante derecho, en realidad juega de nada. Lo concreto es que Malcorra nos penetró por la izquierda y sacó un centro que, por la posición desde la que lo sacó, era peligroso. Aunque la ejecución fue imperfecta, estaba para que Orion cortara y se acabara el problema pero a Orion se le escapó una pelota que no tenía que escapársele, la dejó flotando en el área y apareció Gamba para acostarnos. Increíble pero real.
Volvamos sobre Bentancur y detengàmonos a analizar nuestra media cancha. Guillermo le devolvió la titularidad pero Rodrigo anda muy mal, no reacciona. Tomada la decisión de que Gago sea el 5 (se afirma, Fernando, anda bien pero tiene que andar mejor) se ve que Guille está mirando para definir quiénes tienen que ser los volantes por los costados. Prueba con Bentancur, con Lodeiro, con Pablo Pérez, con Meli... Colazo parece venir de muy atrás. Esta vez, Bentancur dejó pasar otra oportunidad y Nico Lodeiro iba a enchufarse en un muy buen segundo tiempo suyo, a tono con el equipo, después de 45 iniciales descoloridos.
Un síntoma muy positivo es que no se acusó el impacto del gol de Unión, se siguió imponiendo el ritmo infernal con que se había entrado al segundo tiempo, antes del empate hubo un zurdazo de Silva al lado de un palo y un tiro de Pachi desde afuera que sacó el arquero. Y el empate no tardó, la presión era insostenible para Unión, se sucedían los tiros de esquina, no podía ser que siguiéramos perdiendo por mucho tiempo. Nico Lodeiro, en esa segunda jugada después de un corner, quiso meter un centro, la pelota se cerró y le cayó como una bomba por detrás a Nereo Fernández. De todos modos, lo que pasó es algo que puede perfectamente pasar cuando Nico utiliza su espléndida zurda para cruzar la pelota desde la derecha.
Esos veinte iniciales del segundo tiempo fueron lo mejor de Boca. Después el ritmo no pudo sostenerse, se perdió claridad y profundidad. Aunque se mantuvo la iniciativa ante un rival pasivo. Boca quedía ganar y Unión quería que terminara el partido, eso era evidente. Cuando llegaron los cambios, Pablo Pérez entró bien, muy suelto, intentando juntarse con Carlitos y con Lodeiro.
Se nos iba el partido, se nos iban dos puntos y probablemente, con ellos se nos iba el último vagón en el tren del campeonato. Pero llegó, justo a los 45 del segundo, esa jugada que encierra muchas cosas. Bien iniciada por Pablo Pérez, bien abierta por Lodeiro para la izquierda. El Cabezón Meli pisó en área con determinación y no dudó en sacar el remate con la zurda, la que menos maneja. Rechazó Nereo Fernández, el hombre que sostuvo a Unión casi solo y allí les metimos cuatro tipos en la boca del arco para empujarla de una vez. Le pegó Nico Lodeiro y la bola fue a rebotar en el Negro Chávez. No, si no quería entrar, la desgraciada. Pero llegó Carlitos y entró, qué mierda. Y nos desahogamos todos en el grito supremo. Tendríamos que haber ganado mucho antes y por más de un gol pero al fin, ganamos. ¡Ganamos!
Se nos viene una “semana larga”, como nos hemos acostumbrado a decir cuando no hay partido en el medio y después, el domingo, una cita clave: Lanús allá. Un cruce determinante si no queremos bajarnos de la pelea. Hay mucho por mejorar, hay que encontrar fluidez en la elaboración, ser más parejos a lo largo del partido. Pero estamos mucho mejor parados y con esperanzas mejor fundadas que una semana atrás. Ni hablar.



EL BOLETÍN: ORION 4, JARA 4, TOBIO 6, INSAURRALDE 5, SILVA 6, BENTANCUR 3, GAGO 6, LODEIRO 7, PALACIOS 5, CARLITOS 7, CARRIZO 6 (FI), PABLO PÉREZ 6, CHÁVEZ 5, MELI NC.

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