El
partido no dejó nada, más que los tres puntos (insuficiente) y la
incontrastable evidencia de que en este nivel no puede sustentarse
ninguna ambición. Boca fue inexpresivo, aburrido, intrascendente.
Dejó hasta último momento abierto el partido frente a un rival que
es ciertamente de lo peor en este ridículo campeonato de treinta
competidores. Sarmiento va camino a la B Nacional de donde nunca
debió haber salido, llegó a La Bombonera a no pasar papelones, a
perder por lo menos posible y hasta pudo darse el lujo de irse
quejoso por el arbitraje.
Esperábamos
la vuelta de Carlitos y la vuelta de Carlitos no cambió a Boca, Boca
parece haberlo cambiado a él. Unas pocas jugadas con su sello de
calidad en medio de un montón de participaciones erráticas e
imprecisas, lejos de lo que él debe significar, de lo que lo
necesitamos de él. Había empezado moviéndose bien Benedetto pero lo
perdimos muy pronto, vaya a saberse por cuánto tiempo.
Ya
se había ido más de media hora del primer tiempo y Boca había
armado una sola jugada como la gente, esa de los 2 minutos en que se
juntaron Benedetto, Carlitos y Centurión, Carlitos la descargó bien
para la izquierda, apareció vacío Silva y a la carrera la mandó
por arriba del travesaño.
Después,
durante treinta minutos, sólo la posesión de pelota. Carlitos
empeñado muchas veces en pasar por el medio, en meter el pase por un
agujerito, imposible. Sarmiento, con Pereira pegado a los centrales,
Balboa solo arriba y cuatro volantes desplegados a lo ancho más para
obstruir que para salir, transcurría el partido plácidamente, ni
nos enterábamos de cómo ataja Chiarini.
El
gol llegó, a los 32, por el camino correcto, por el que
correspondía, por afuera. Buen desborde de Gino Peruzzi, que venía
ya mostrándose como la llave que podía abrir el cerrojo, sorpresivo
pase corto para atrás y la definición precisa de Ricky Centurión,
metiendo el zurdazo seco y cruzado, bien apretado, sin despegar la
pelota del suelo, lejos de Chiarini.
A
continuación nos favoreció un moco de Echenique, otro de estos
árbitros inadmisibles con que contamos: paró el juego para
amonestar al Chaco Insaurralde, que lo revoleó a Busse y no se dio
cuenta, Echenique, de que por el otro lado se nos iba solo el Negro
Mercado, derecho hasta Sara, aprovechando lo mal parados que habíamos
quedado, tras una bola que regaló Bentancur en ataque (se tiró
queriendo fabricar un tiro libre). No era roja para el Chaco, la
amarilla está bien, lo otro es desmesura periodística. Pero la ley
de ventaja se imponía y era medio gol de Sarmiento.
En
los minutos finales del primer tiempo sí, el pasaje en que pone el
asento Guillermo, llegamos como para liquidar el partido. Un buen
encuentro entre Tevez y Centurión, Ricky estaba para definir pero se
pasó de generoso, se la cruzó a Bou y Bou no llegó. Otra que armó
muy bien Carlitos desde la izquierda, buscó el ángulo más lejano
pero por el camino se desvió en alguien y fue corner. Otra que
Chiarini le sacó con el pie a Centurión, después de una gran
asistencia de Carlitos. Ahí, en ese tramo, tendríamos que haber
bajado la persiana. Pero no la bajamos. Y ellos, de la nada, de un
saque lateral que nos tomó medio dormidos, tuvieron un tiro de Niz
en el palo izquierdo de Sara.
Casi
de arranque, en el segundo tiempo, otra bocha muy bien puesta por
Carlitos pero Bou arrancó tarde y llegó antes Chiarini. Por un rato
largo, larguísimo, interminable, iba a ser lo único digno de
mención por parte de Boca en ataque. Lo demás fue una inútil
tenencia, porque Sarmiento nunca quiso la pelota, perdía y seguía
jugando como si empatara. Pablo Pérez siguió siendo de lo mejor de
Boca, porque trajina bien la cancha y le da la pelota a un compañero
bien ubicado, con eso le sobra para destacarse. Carlitos se fue muy
lejos del área, Centurión era de lo más profundo pero quería
inventar jugadas históricas en lugar de hacer lo más fácil, Pavon
seguía ausente y Bou seguía a contramano del juego.
Ya
se había encendido una alarma en una jugada en que Vergini salió
lejos, lo perdió a Balboa y Balboa le pegó desde afuera muy alto.
La siguiente fue la de Depetris, que se nos apareció por la derecha
y no le pegó del todo bien, la mordió pero Sara pareció tirarse a destiempo,
la pelota siguió mansita y se fue pegada al palo. Después hubo otra
de Depetris por arriba y una en que nos salvamos porque hubo un off
side, pidieron y siguen pidiendo un penal que no existió.
La
realidad, querido Guillermo, es que nos asustaron demasiado para lo
que es Sarmiento. La línea de cuatro sufre porque nos falta un 5 de
corte. Sara tiene una peligrosa tendencia a mirar, a no tomar
riesgos, lo cual lo lleva paradójicamente a correr riesgos
innecesarios, signo de inseguridad. Vergini impresiona bien,
transmite solvencia en la mayoría de sus intervenciones pero en cada
partido tiene alguna falla que siempre bordea el límite de lo fatal. Y el
Chaco Insaurralde no se afirma, esperemos que para el domingo que
viene ya esté Tobio porque en este momento hay una distancia
apreciable entre Tobio y el Chaco.
Los
cambios que metió Guillermo también dan tela para cortar. Que se
fuera Pavón estaba cantado pero si ponemos a Zuqui contra la raya,
si en definitiva sacamos a un delantero y ponemos a un volante, vamos
a perder peso en los últimos metros. Guillermo insiste pero a Zuqui
no le gusta la raya. También hay que prestarle atención al armado
del banco, Bou era el único delantero. ¿Para qué los dos
colombianos más Zuqui, para qué tantos mediocampistas? Era mejor
Solís. Debe ser que hay que justificar las incorporaciones de
Sebastián Pérez y Barrios juntos. Y el último, Sebastián Pérez
por Centurión, bueno, iban 36 minutos, pareciera como si Guillermo
hubiese pensado en conservar el 1-0.
La
inclusión de Silva y el paso de Fabra al banco es otro elemento a
analizar. Venía jugando bien, Silva. Pero no hay razón que explique
la exclusión de Fabra. Viajó pero no jugó con Colombia, perdió
algunos entrenamientos pero no importa. Si queremos consolidar un
equipo, hay que empezar por definir titularidades y Fabra es de los
pocos que tiene (o parecía tener) un lugar ganado. A Fabra se le
restó apoyo, se le quitó respaldo con esta salida inesperada y
ojalá eso no vaya a resentir su rendimiento en el futuro inmediato.
Se
rescata, del último segmento, entre tanta nadería, una acción muy
bien elaborada, con toques continuados y precisos, al final la cruzó
Silva desde la izquierda pero Bou, una vez más, llegó tarde. Y otra
personal muy buena de Carlitos, se la sacó Chiarini y le quedó a
Bentancur pero Bentancur la tiró afuera.
Ya
se terminaba el partido cuando al menos logramos decorar con el
segundo gol. Buena aparición de Bentancur por la izquierda, buen
centro, ellos estaban muy abiertos y esta vez Bou apareció en tiempo
en forma para poner el pie, agarrarla bien de lleno y establecer el
2-0 final. Bentancur sigue sin conformar, no le da consistencia al
medio. Bou estaba teniendo un partido para el olvido, vamos a ver si
haber convertido este gol opera de bisagra. Porque ahora nos va a
faltar Benedetto y no sabemos qué decidirá Guillermo. Para seguir
con el mismo sistema, el 9 tendrá que ser Bou. Salvo que los junte a
Centurión y Carlitos por el medio con otro, tal vez Solís por una
banda. Salvo que vuelva al 4-3-3 pero Carlitos quiere que el 9 sea
otro y no él. Vamos a ver.
En
la repartija de resultados subimos varios puestos pero la verdad es
que, hoy, estamos lejos de San Lorenzo y de River, que son los que
marcan diferencia en el juego. Porque River perdió un partido que no
tendría que haber perdido pero fue un accidente, esas cosas que
pasan a veces en el fútbol, en general River impone condiciones en
cada una de sus presentaciones. Y San Lorenzo está jugando bien en
serio, es un equipo confiable, muy seguro de lo que hace. Estudiantes
va primero con bastante de fortuna, le han caído bien algunas
equivocaciones arbitrales (si el penal a Ruben que no le dieron a
Central sobre la hora llega a ser contra Boca, ¡uh!).
Nosotros
vamos acomodándonos más sobre la base de lo que dejan por el camino
los demás que sostenidos en lo propio. Sumamos resultados en La
Bombonera pero no le ganamos a nadie afuera, cada partido lo
afrontamos sin tener idea de lo que pueda llegar a pasar.
EL
BOLETÍN: SARA 5, PERUZZI 6, VERGINI 5, INSAURRALDE 4, SILVA 5, PABLO
PÉREZ 6, BENTANCUR 4, PAVÓN 3, TEVEZ 6, CENTURIÓN 6, BENEDETTO 5
(FI), BOU 4, ZUQUI 5, SEBASTIÁN PÉREZ NC.
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