El
esfuerzo, más vale, es de todos pero este clásico es tuyo,
Carlitos. Los números, por sí solos, serán indicativos: una
asistencia, dos goles. Pero a los números les falta contenido, no
son suficientemente expresivos. Te llevaste el partido a tu casa,
fuiste el amo y señor, los dejaste a tus pies. Decías que no
estabas conforme con lo que habías jugado contra estos, lo sentías
como una deuda y lo hiciste saber. Ya está, olvidate, deuda saldada,
para siempre. Clásico de Carlos Tevez.
¡Uh!
Todas las cosas que pasaron. Un Boca irregular a lo largo del
partido. Dos equipos irregulares. Más abierto que la generalidad de
los clásicos, dos equipos que trataron bien la pelota (porque
Guillermo dice que nos llegaron nada más que con centros y no fue
tan así). Dos equipos que no defendieron bien. Y entonces se dio que
hubo muchas oportunidades. Y se dio que el rumbo fue cambiando de un
lado para el otro. Y la taba terminó cayendo para el lado nuestro
porque lo cerramos mejor, porque llegamos mejor parados al último
segmento y lo hicimos valer. Y porque tuvimos al dueño del clásico.
De
entrada, en la primera acción significativa del juego, Carlitos lo
dejó a Pavón solo con el arquero. No definió bien, Cristian. Una
vez más, no controló bien, agarró el camino equivocado, hacia
afuera y terminó tirando al bulto.
Y
en la segunda acción significativa del juego, Carlitos lo dejó a
Bou solo con el arquero. Lo usó a Peruzzi, que le pasaba por la
derecha, cambió de rumbo, arrancó para adentro, los agarró
abiertos (él hizo que se abrieran cuando dio a entender que iba a
jugar con Peruzzi). Y el pase para Bou, perfecto, con los centrales
saliendo, queriendo fabricar el off side. Buena definición de
Walter. Parece agarrarla medio mordida pero lo fundamental es que la
cruzó bien, justa, sin levantarla. Es raro, Walter. No participa
mucho pero en algún momento se hace ver y es determinante.
El
gol abrió las puertas de un muy buen momento de Boca en el juego.
Teníamos control y ellos estaban obligados a ir. No terminamos de
aprovecharlo. Pudo haber sido con una que Bou mandó muy forzado por
arriba del travesaño y con una que Pavón no terminó bien, una vez
más, ay, Cristian. Pero les empezamos a dejar mucho la pelota en el
medio. Tanto que habíamos hablado de Gago, después de los dos
excelentes partidos de Fernando y ahora se dio que no pesó, no se lo
vio, careció de protagonismo. Pablo y Bentancur corrieron mucho y
por lo general, bien. Pablo, con más sentido ofensivo pero
condicionado por una amarilla temprana. Rodrigo, muy esforzado y
tratando de ser prolijo, es como que sigue faltándole convicción
para terminar de ser el jugador que puede. Lo cierto es que empezamos
a dividir y permitimos que nos creciera D'Alessandro, que se
convirtiera en el conductor de ellos.
Habían
tenido una que agarró Werner en dos tiempos, un cabezazo de Driussi
por arriba y esa de Alario, que giró muy bien con un sombrero y la
salvó de última el Chaco Insaurralde, en su mejor intervención de
mucho tiempo a esta parte. De la nada, con poco, se nos estaban
viniendo. Y el empate llega por un centro de D'Alessandro a un lugar
donde no había ninguno de ellos. Abominable rechazo de Gino, que no
me digan que estaba apurado, que no sabía lo que había atrás,
nada, no se puede cabecear para el medio. Y poco después, antes del
final del primer tiempo, hizo otra parecida, menos mal que en esa
segunda, Alario iba a terminar tirándola afuera. Pero en la primera
se la dejó servida en el borde del área a Driussi que, justo es
reconocerlo, le dio muy bien de aire, no dio tiempo a nada, no
perdonó.
Acusamos
el golpe, se nos agrandaron, el que mandaba en la cancha era
D'Alessandro, es la verdad. Y llegó el segundo, a la salida de un
tiro libre en que nos juntaron mucha gente en ataque, centro de
Moreira y los centrales lo perdieron a Alario que cabeceó muy
cómodo, pudo acomodarla donde lo pensó. Ya se ha apuntado que no
contamos con centrales que puedan aguantar partidos y como en el
medio apostamos a tener más juego que contención, riesgos vamos a
correr siempre, naturalmente.
Pudimos
haberlo perdido definitivamente en el arranque del segundo tiempo.
Estábamos como atontados, no encontrábamos respuestas. Mala
puntería de Alario y de Martínez, por suerte, o nos liquidaban.
Empezamos a volver con esa otra gran pelota que Carlitos le puso a
Pavón por derecha, otra vez definió al bulto, otra vez le acertó
al arquero, ay, Cristian.
El
momento clave fue cuando lo sacaron a D'Alessandro. Vaya a saberse si
no estaba más que para una hora, si Gallardo vio el partido más
bajo control de lo que en realidad lo tenía, si pensó que con dos
líneas de cuatro lo cerraba, no puede ser que haya pensado en el
partido que tienen el jueves. Lo cierto es que nos resolvió un
problema, Gallardo. Y para mejor, se lo empatamos enseguida.
La
arrancó Carlitos pero prestémosle también atención a la muy buena
resolución de Bou, que metió esa media chilena sorpresiva para
darle velocidad a la jugada y le salió una descarga muy profunda
para Carlitos. Contra Racing también había sumplificado una jugada
fundamental con un cabezazo que desarmó defensores (esa que al final
no definió bien Carlitos y salvó Vittor). Toma buenas decisiones,
Walter, es rápido para pensar. Esta chilena dejó fuera de acción a
los centrales y se fue Carlitos. Era de Batalla pero Carlitos lo
apuró, Batalla se obnubiló, rebote y Carlitos sin arquero, chau,
que saquen del medio, 2 a 2.
En
el último tramo la verdad es que pudo haber pasado cualquier cosa.
Boca se tonificó cuando entró Centurión (a Bou le dolía el
posterior derecho, que no sea nada). Ricky entró que se salía de la
vaina, quería participar en todas, eligió mal algunas veces pero
iba a ser actor fundamental en las dos jugadas clave que nos
quedaron.
El
tercero nace de un arranque eléctrico de Ricky, que se la llevó de
prepotencia hasta las cercanías del área y allí pareció que
terminaba enredándose pero al final la tocó bien, corta, para
Pavón. Vamos a darle a Cristian el mérito de que esta vez miró,
tal vez haya sido que no se anímo a terminarla él pero lo cierto es
que hizo lo correcto, se la alargó a Carlitos. Después... ¿qué
decir, cómo adjetivar, cómo estar con las palabras a la altura de
lo que hizo Carlitos? Una rosca divina, para un cuadro, no dio tiempo
a nada, la colgó del ángulo, arquero parado, el estadio rendido
ante él, sublime.
Seguíamos
teniendo problemas atrás, por eso no daba como para que nos
quedáramos tranquilos, el partido no estaba bajo control. De hecho,
pudieron haber empatado ya en el tiempo agregado, con ese cabezazo
alto de Mina, horrenda salida de Werner en un corner. No fue para
nada bueno el partido de Werner. Le tocó un momento difícil para su
inesperado debut. Con los pies demostró que es un peligro y con esa
salida inapropiada nos dejó servidos. Ahora va a tener continuidad,
vamos a ver si se afirma, todos dicen que es un fenómeno, tendrá
que demostrar si es cierto.
En
fin, no nos empataron y nos quedó la última para liquidarlos y los
liquidamos. Ventaja final de dos goles que, a qué negarlo, es
excesiva pero así es esto, les metimos cuatro, qué va a hacer.
Estaban regalados, fue muy fácil, saque largo de Werner, Rossi la
peinó para atrás y Centurión quedó solito. Salida desesperada de
Batalla, toque por arriba y después, el cabezazo para terminar de
meterla, antes de que llegara Maidana. Cuatro. A domicilio.
Si
hace veinte días me decían que a esta altura íbamos a estar
primeros solos, iba a suponer que me estaban cargando. Pero ocurrió.
Metimos en fila tres resultados capitales, tres plenos de esos que
marcan el camino para el futuro inmediato. No le ganábamos a nadie
de visitante y ahora llevamos tres seguidos. Entre eso y que
Estudiantes se derrumbó de golpe, ahí estamos, arriba de todos.
Una
fecha más y las vacaciones. Las vacaciones en que Carlitos, además
de casarse, ser feliz y comer perdices, tiene que resolver qué será
de su futuro profesional. Mirá, Carlitos: tu vida es tuya. Lo que
hagas va a estar bien. Es cosa tuya. Ahora, yo no sé si llegás a
imaginarte lo que te vamos a llorar si te vas ahora. Ahora que las
cosas se enderezaron y pintan lindas para todos. Ni hace falta que te
digamos cuánto te necesitamos, lo sabés. Cuánto te queremos,
también lo sabés. Si te quedás, podemos ser felices todos juntos.
Si te vas a China te va a sobrar la guita pero algo te va a faltar,
no lo dudes. Si dejás de jugar, ahora, con 32 años, entero, en un
momento espléndido, por más que tengas a tu hermosa familia en
derredor, a la larga, también algo te va a faltar. ¡Dejate de
joder, Carlitos! Vos sos Boca. No nos dejes, no ahora. ¡Quedate,
Carlitos!
EL
BOLETÍN: WERNER 4, PERUZZI 3, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 5,
PABLO PÉREZ 6, GAGO 5, BENTANCUR 6, PAVÓN 4, CARLITOS 9, BOU 7
(FI), CENTURIÓN 7, SEBASTIÁN PÉREZ NC, JARA NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario