¡Justo
ahora! Tan derechos, primeros, cuatro partidos en fila con tres
clásicos, tres fechas seguidas de cuatro goles... Ahora, justo
ahora, se para todos. Y a la vuelta, no va a estar Carlitos (porque
se va)... Y no digamos que habrá que empezar “de cero” pero
tampoco de mucho más arriba.
Juega
bien, Boca. Cuando tiene posesión es demodedor. Bola al piso,
asociaciones, rotaciones, utilización de todo el ancho, cambio de
ritmo en el momento oportuno, apariciones que el rival no espera, que
nadie espera. Y se están trabajando bien, pero muy bien las pelotas
paradas. Guillermo encontró los intérpretes. Los que marcan
diferencia de jerarquía, los que imponen el estilo son Carlitos y
Fernando. Pero con dos no se gana, es fundamental que cuentan con
seguidores, se prenden todos... Centurión, Pablo, Fabra, Gino, Bou
(que pivotea muy bien), Pavón (que termina bien una de diez pero no
se quiere quedar afuera nunca)...
Trece-pases-trece
precedieron al primer gol. Del fondo para adelante, de derecha a
izquierda, de izquierda a derecha otra vez. Y el final, majestuoso.
Recta de Fernando para Carlitos, apertura para Gino y diagonal hacia
afuera para marcar la devolución, doble enganche para que siguiera
de largo Pablito Ledesma (lo ignoramos, no se merece tal
indiferencia), el pase final atinado de Carlitos y la llegada en
tiempo y forma de Ricky para ajusticiar. Golazo, golazo de toda la
cancha y de todo el equipo, jugada que levanta estadios y multitudes,
sello de calidad.
Y
no fue un hecho aislado. Así jugó, así quiere jugar siempre este
Boca. Para dar contenido a ese tan gastado clisé de “equipo que
sabe a qué juega” o que “sabe lo que quiere”.
“Siempre
hay cosas para mejorar” (sigamos con los clisés ya que estamos)
pero por las dudas, tomemos conciencia de que hay cosas que no pueden
mejorarse. El mejor de los equipos, puntos débiles va a tener. Se
viene repitiendo desde aquí, no es ningún descubrimiento pero cada
partido hace imprescindible volver a exponerlo. Si se toma la
decisión de jugar con un 5 como Gago, hay riesgos implicados, habrá
que correrlos, “el fútbol es como una manta corta” (sabio Tim).
Fernando necesita dos laderos que le corran. En Pablo tiene uno y
Bentancur, que ahora faltó, venía queriendo. Pero además, se
necesitan centrales que aguanten partidos. Y Boca no los tiene.
Colón
había arrancado metiéndonos presión alta, nos ahogó la salida y
hasta nos asustó con ese sablazo de Ceballos que sacó muy bien al
corner Werner. La primera que pudimos armar, fue el primer gol (y ya
iban 9 minutos). Ahí el partido se quebró, Boca se hizo dominador
claro y nos preparábamos para el segundo. Pero nos empataron. Se
veía que, en el retroceso, teníamos problemas para tomar a Silva y
a Leguizamón, les quedaban muchos espacios. Centro larguísimo de
Silva que nos cayó como una bomba en el área, cabezazo de
Leguizamón y a sacar del medio. Son cosas que nos van a seguir
pasando, inevitables.
Pudimos
haber pasado enseguida al frente, Pavón quedó solo con el arquero
pero fracasó en el control, terminó lastimando al arquero (¡ay,
Cristian!). Pero llegó pronto, apenas siete minutos después del
empate, antes de que nos pusiéramos nerviosos. Éste lo regalaron
ellos, mérito de Pavón que fue a apretar, tiene eso, va a todas.
Moco de Ortiz, Carlitos con el arco servido y el arquero fuera de
foco, gol.
Toma
y daca en el final del primer tiempo. Broun le tapó una a Fabra y
otra a Bou (increíble, llegaba de frente) después de un tiro libre
muy bien manejado, a Centurión se le fue al lado del palo una muy
bien armada por Carlitos en la izquierda y por Bou de espaldas. Del
otro lado, Werner le sacó una a Leguizamón (que metió una diagonal
y se nos apareció por detrás de los centrales) y otra de Leguizamón
fue a dar en el palo. Se repite, va a ser siempre así mientras
juguemos a esto, no esperemos otra cosa.
El
segundo tiempo fue todo nuestro, Colón ya sabía que perdía. Broun
le tapó una a Bou y enseguida llegó el tercero para liquidar,
insistimos tres veces: Gago, rebote, Carlitos, rebote y Ricky para
mandarla a guardar, inapelable. Pavón se reivincidó con el cuarto,
implacable derechazo desde afuera, poco después de que el arquero le
sacara otra parecida. No se achica nunca, Critian, eso se rescata. Al
final Ortiz salvó una de Fabra. Werner, que anduvo bien más allá
de alguna salida no del todo atinada, le sacó una a Iberbia y otra a
Pablito Ledesma. De nuevo, no esperemos sufrir menos. En total fueron
cuatro difíciles de Axel Wilfredo, dos en cada tiempo.
Nos
vamos a las vacaciones bien, muy bien. Estamos enganchados. Faltó
Bentancur y todos supusimos que jugaba Sebastián Pérez pero
Guillermo eligió a Centurión. “¿No será mucho? ¿Quién marca,
quién vuelve?”, pensamos. Pero salió bien. Va a ser difícil
seguir dejándolo afuera a Ricky, entra y hace estragos. ¿Y cuándo
esté Benedetto? ¿Lo bajamos a Bou? En fin, no deja de ser bueno
tener que plantearse estos interrogantes.
Guillermo
lo sacó a Carlitos y se nos cayeron las medias. El “Carlitos es de
Boca, de Boca no se va” atronando. El abrazo con todos, el pibe que
se metió en la cancha para pedirle de rodillas que se quede, la
camiseta tapando el llanto en el banco, el saludo y la mano en el
corazón cuando marchaba al túnel... Se va, es irreversible... Y sin
él, tenemos que pensar en otro equipo. Así de cruel. Uno que ocupe
su lugar. ¿Quién? ¿Quién mierda?... ¡Justo ahora y la puta que
lo parió!...
Me viene a la mente algo que escribió un compañero de laburo, en la necrológica de otro compañero de laburo: "¡Qué solos nos dejás a todos juntos!".
EL
BOLETÍN: WERNER 7, PERUZZI 5, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 6,
PABLO PÉREZ 6, GAGO 7, CENTURIÓN 7, CARLITOS 8, PAVÓN 5, BOU 6
(FI), SEBASTIÁN PÉREZ 5, BARRIOS NC, SOLÍS NC.
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