lunes, 19 de diciembre de 2016

¡QUÉ SOLOS NOS DEJÁS A TODOS JUNTOS!...

¡Justo ahora! Tan derechos, primeros, cuatro partidos en fila con tres clásicos, tres fechas seguidas de cuatro goles... Ahora, justo ahora, se para todos. Y a la vuelta, no va a estar Carlitos (porque se va)... Y no digamos que habrá que empezar “de cero” pero tampoco de mucho más arriba.
Juega bien, Boca. Cuando tiene posesión es demodedor. Bola al piso, asociaciones, rotaciones, utilización de todo el ancho, cambio de ritmo en el momento oportuno, apariciones que el rival no espera, que nadie espera. Y se están trabajando bien, pero muy bien las pelotas paradas. Guillermo encontró los intérpretes. Los que marcan diferencia de jerarquía, los que imponen el estilo son Carlitos y Fernando. Pero con dos no se gana, es fundamental que cuentan con seguidores, se prenden todos... Centurión, Pablo, Fabra, Gino, Bou (que pivotea muy bien), Pavón (que termina bien una de diez pero no se quiere quedar afuera nunca)...
Trece-pases-trece precedieron al primer gol. Del fondo para adelante, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha otra vez. Y el final, majestuoso. Recta de Fernando para Carlitos, apertura para Gino y diagonal hacia afuera para marcar la devolución, doble enganche para que siguiera de largo Pablito Ledesma (lo ignoramos, no se merece tal indiferencia), el pase final atinado de Carlitos y la llegada en tiempo y forma de Ricky para ajusticiar. Golazo, golazo de toda la cancha y de todo el equipo, jugada que levanta estadios y multitudes, sello de calidad.
Y no fue un hecho aislado. Así jugó, así quiere jugar siempre este Boca. Para dar contenido a ese tan gastado clisé de “equipo que sabe a qué juega” o que “sabe lo que quiere”.
Siempre hay cosas para mejorar” (sigamos con los clisés ya que estamos) pero por las dudas, tomemos conciencia de que hay cosas que no pueden mejorarse. El mejor de los equipos, puntos débiles va a tener. Se viene repitiendo desde aquí, no es ningún descubrimiento pero cada partido hace imprescindible volver a exponerlo. Si se toma la decisión de jugar con un 5 como Gago, hay riesgos implicados, habrá que correrlos, “el fútbol es como una manta corta” (sabio Tim). Fernando necesita dos laderos que le corran. En Pablo tiene uno y Bentancur, que ahora faltó, venía queriendo. Pero además, se necesitan centrales que aguanten partidos. Y Boca no los tiene.
Colón había arrancado metiéndonos presión alta, nos ahogó la salida y hasta nos asustó con ese sablazo de Ceballos que sacó muy bien al corner Werner. La primera que pudimos armar, fue el primer gol (y ya iban 9 minutos). Ahí el partido se quebró, Boca se hizo dominador claro y nos preparábamos para el segundo. Pero nos empataron. Se veía que, en el retroceso, teníamos problemas para tomar a Silva y a Leguizamón, les quedaban muchos espacios. Centro larguísimo de Silva que nos cayó como una bomba en el área, cabezazo de Leguizamón y a sacar del medio. Son cosas que nos van a seguir pasando, inevitables.
Pudimos haber pasado enseguida al frente, Pavón quedó solo con el arquero pero fracasó en el control, terminó lastimando al arquero (¡ay, Cristian!). Pero llegó pronto, apenas siete minutos después del empate, antes de que nos pusiéramos nerviosos. Éste lo regalaron ellos, mérito de Pavón que fue a apretar, tiene eso, va a todas. Moco de Ortiz, Carlitos con el arco servido y el arquero fuera de foco, gol.
Toma y daca en el final del primer tiempo. Broun le tapó una a Fabra y otra a Bou (increíble, llegaba de frente) después de un tiro libre muy bien manejado, a Centurión se le fue al lado del palo una muy bien armada por Carlitos en la izquierda y por Bou de espaldas. Del otro lado, Werner le sacó una a Leguizamón (que metió una diagonal y se nos apareció por detrás de los centrales) y otra de Leguizamón fue a dar en el palo. Se repite, va a ser siempre así mientras juguemos a esto, no esperemos otra cosa.
El segundo tiempo fue todo nuestro, Colón ya sabía que perdía. Broun le tapó una a Bou y enseguida llegó el tercero para liquidar, insistimos tres veces: Gago, rebote, Carlitos, rebote y Ricky para mandarla a guardar, inapelable. Pavón se reivincidó con el cuarto, implacable derechazo desde afuera, poco después de que el arquero le sacara otra parecida. No se achica nunca, Critian, eso se rescata. Al final Ortiz salvó una de Fabra. Werner, que anduvo bien más allá de alguna salida no del todo atinada, le sacó una a Iberbia y otra a Pablito Ledesma. De nuevo, no esperemos sufrir menos. En total fueron cuatro difíciles de Axel Wilfredo, dos en cada tiempo.
Nos vamos a las vacaciones bien, muy bien. Estamos enganchados. Faltó Bentancur y todos supusimos que jugaba Sebastián Pérez pero Guillermo eligió a Centurión. “¿No será mucho? ¿Quién marca, quién vuelve?”, pensamos. Pero salió bien. Va a ser difícil seguir dejándolo afuera a Ricky, entra y hace estragos. ¿Y cuándo esté Benedetto? ¿Lo bajamos a Bou? En fin, no deja de ser bueno tener que plantearse estos interrogantes.
Guillermo lo sacó a Carlitos y se nos cayeron las medias. El “Carlitos es de Boca, de Boca no se va” atronando. El abrazo con todos, el pibe que se metió en la cancha para pedirle de rodillas que se quede, la camiseta tapando el llanto en el banco, el saludo y la mano en el corazón cuando marchaba al túnel... Se va, es irreversible... Y sin él, tenemos que pensar en otro equipo. Así de cruel. Uno que ocupe su lugar. ¿Quién? ¿Quién mierda?... ¡Justo ahora y la puta que lo parió!...
Me viene a la mente algo que escribió un compañero de laburo, en la necrológica de otro compañero de laburo: "¡Qué solos nos dejás a todos juntos!".



EL BOLETÍN: WERNER 7, PERUZZI 5, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 6, PABLO PÉREZ 6, GAGO 7, CENTURIÓN 7, CARLITOS 8, PAVÓN 5, BOU 6 (FI), SEBASTIÁN PÉREZ 5, BARRIOS NC, SOLÍS NC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario