Esta vez
Guillermo puso, prácticamente, cuatro delanteros. Y sin embargo, el sello
distintivo del partido fue la impotencia de Boca para generar jugadas de
ataque. Fue, en definitiva, un 0-0 redondo.
En todo el
primer tiempo, Boca, con mucho tiempo de posesión, ni se aproximó al arco de
Ledesma. Y como a ellos también les costaba, todo se hizo aburrido, previsible,
intrascendente.
Zárate había
empezado muy activo, con mucha participación pero no tardó mucho en perderse.
Nunca se encontró con Cardona y menos con Benedetto. El Pipa sigue muy lejos de
sus mejores momentos, no agarra la onda, es como si mirara el partido desde
adentro, debió haber sido reemplazado mucho antes.
Otro dato
significativo del encuentro y de este Boca fue la levedad de Gago. Fernando fue
un actor de reparto, no se hizo patrón y casi no se le vieron pases de esos que
cambian un partido. Muy poco, es otro al que le está costando recuperar nivel.
La esperanza
volvió a ser Villa, pero esta vez tampoco le fue fácil imponerse uno contra
uno, Parot lo esperaba bien parado, no tenía espacio suficiente ni
posibilidades de conectarse.
Una noticia
positiva fue que el fondo estuvo siempre sólido. El pibe Balerdi jugó sobre
todo un buen primer tiempo, es un central que está para grandes cosas, juega
con la suficiencia de un veterano. A su lado, Paolo Goltz también estuvo firme,
por lo que Central muy pocas veces pudo inquietar.
A los 13 del
segundo tiempo no nos embocaron de casualidad. Benedetto peinó una pelota mal,
para atrás y lo dejó a Parot solo, remató apurado y se le fue, menos mal, tenía
todo el arco servido.
Recién en el
minuto 15 del segundo tiempo produjo Boca una acción que puede considerarse
profunda. Esa en la que Cardona ganó por izquierda, se la llevó por el fondo
pegada a la raya, tenía la opción de jugar hacia atrás pero eligió terminarla
él, el arquero la controló en dos tiempos.
Fue lo último
interesante que produjo Edwin porque en la media hora final se nubló, se enredó,
complicó cada intervención, ni siquiera manejó bien las pelotas paradas.
Cuando entró
Pablo Pérez Boca se hizo más intenso. Pablo le dio energías al equipo. Y fue
ese último tramo del juego cuando Villa se hizo también más peligroso.
La de Villa, a
la media hora, pudo haber sido. Linda corrida del colombiano por derecha y el
remate cruzado que el arquero, otra vez, dominó en dos tiempos. Benedetto se
quedó esperando el pase cuando tendría que haber ido adentro en busca del
posible rebote. Si lo hacía, tenía buenas posibilidades de meterla pero el
Pipa, en sus escasas participaciones, eligió casi siempre mal.
Sobre la hora,
casi nos ensarta Pachi Carrizo, menos mal que la volea de zurda se le fue alta,
había quedado muy solo a espaldas de Peruzzi.
Y la mejor de
todas la tuvimos a los 47, otra corrida de Villa, la cruzó al área chica y
Pablo Pérez la conectó como pudo, se la llevó puesta, se le fue por arriba, estaba
casi abajo del arco, de milagro no entró.
Carlitos Tevez
debió haber tenido más minutos, entró muy tarde, No es que el Carlitos de hoy
nos garantice nada pero vista la inoperancia de Benedetto, hubiera sido lógico
incluirlo un buen rato antes, aunque más no fuera que para ver qué pasaba.
Inexpresiva, fue
esta presentación de Boca. Incolora. Como si todos, los jugadores y los
hinchas, tuviéramos ya la cabeza puesta en lo que se viene, en Palmeiras. El de
la semifinal de la Copa va a ser otro equipo, con otros nombres. Pero bueno,
tampoco tenemos que dejar de reconocer que últimamente, juegue quien juegue,
cuesta encontrar soluciones.
EL BOLETÍN:
ROSSI 5, PERUZZI 5, GOLTZ 6, BALERDI 6 MAS 4, ALMENDRA 5, GAGO 4, CARDONA 5,
ZÁRATE 5, VILLA 6, BENEDETTO 3 (FI) PABLO PEREZ 6, TEVEZ NC.
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