Un poco se
sosiego. Un signo alentador en las vísperas de una tenida crucial, que definirá
lo que nos queda de este año, que determinará nuestros humores.
Claro que la
mayoría de los que estuvieron con Colón no estará en el Mineirao, al menos de
entrada. Yo lo pondría a Villa pero Guillermo lo va a dejar en el banco.
Ojo, que había
empezado mejor Colón. Acertamos una de las primeras que tuvimos y se nos
simplificó el partido. Ellos andan en sus propias cosas y el yerno de Dios nos
hizo el favor de poner un equipo sin delanteros.
Empezamos a
ganar por Villa y terminamos ganando por Villa, en primer término. El morocho
de Antioquia era el tipo que sacudía el partido cada vez que aparecía y fue, en
definitiva, partícipe en los tres goles.
Con el resultado
a favor, con el desarrollo abierto, empezaron a emerger algunas asociaciones. Corrió
la bola de una media blanca a otra media blanca (ufa, qué poco me gustan las
indumentarias alternativas). Cuando se conectaban Villa, Peruzzi y Nández, por
la derecha, había fluidez, había criterio, había sentido de profundidad.
Villa acelera y
te mata pero una de las claves de Villa es que frena en una baldosa, pasa de
cien kilómetros a punto muerto. Y mira, piensa.
Nández jugó de
8, Guillermo. De interno, jugó de Nández. Con la fibra y la uruguayez que
tiene, destaca pero hay que ponerlo de Nández.
La verdad, yo no
quería que jugara Peruzzi. Me parecía que era un buen momento para el pibe
Weingandt, uno de los más promisorios de la reserva. ¡A Peruzzi lo tenemos tan
marcado por algunos disgustos que nos ha dado!... ¡Aquél cierre para adentro en
el gashinero, no lo vamos a olvidar!... Además, dijeron los periodistas (con
las reservas del caso) que cuando volvió de Nacional no quería quedarse, quería
irse a cualquier lado. Pero jugó bien, Gino. No le pusieron a nadie para marcar
y cuando pasa, tiene oficio, esa la hace bien.
Otro en que no confiamos
mucho pero que rindió fue Paolo Goltz. Volvemos a lo ya señalado, recién cuando
entraron Bueno y después, Leguizamon, contó Colón con un par de atacantes
nominales. Pero se lo vio, esta vez, firme, a Paolo. Con autoridad, mejor que
Magallán.
Y Rossi… Ojalá
que este partido le haga ganar confianza, le despeje las dudas. La que le sacó
a Clemente en el primer tiempo y la de Mariano González en el arranque del
segundo fueron bochas de esas que le levantan la moral a un arquero. En el gol de
Colón se la manoteó bien a Bernardi pero le quedó a Bueno. Esa los agarró muy
desarmados a los centrales, nos distendimos antes de que el partido terminara,
cuidado.
Una más de
Villa: ¡Qué bien pateó los corners!... Y variados. Uno corto, uno largo, uno
abierto, otro cerrado… El primer gol es uno de esos corners que se trabajan
bien: primer palo, peinada de Nández y la aparición de Magallán, para meterla
por el otro lado. Es una jugada muy simple pero hacía mucho que no metíamos un
gol así.
El segundo, el
penal, nuevo protagónico del morocho de Antioquia. Ellos salieron mal, se la
dejaron servida y no lo paró nadie hasta que lo volteó el arquero. Había metido
gambeta larga, a lo Paulo Valentim, a lo Muñeco Madurga, algo que no es tan
frecuente en el fútbol de hoy. ¡Ah! Una cosita: en la cancha me pareció penalazo
pero el tipo que hace estudios con Closs en Continental (no sé cómo se llama) dijo
que no, que el contacto lo produjo Villa. Me dejó con la duda, volví a verlo,
penalazo. ¿Esto es la democracia, esto la libertad de expresión, que cualquier
gil diga impunemente por radio cualquier pavada y confunda?...
Lo pateó bien,
el penal, Zárate. Fue de los no muchos aciertos de Mauro. Esta vez jugó sin
ningún otro 9 delante, con espacio para salir y entrar, como lo viéramos en sus
mejores prestaciones de Vélez pero no arranca. Le falta una marcha. Y su
tendencia a terminar las que no tiene que terminar no solo enojó a Cardona el
otro día, sino que tiene medio fastidiados a algunos otros de sus compañeros.
Entró Carlitos
por Zárate, ya en los últimos minutos y prácticamente en su primera intervención,
el tercero. Buen encuentro con Villa. Se la abrió Carlitos, miró y la devolvió
para adentro Villa (porque Villa es un velocista pero mira) y Carlitos definió
como en sus tardes y noches de gloria: se fabricó el espacio y la puso
apretada, abajo, contra un palo.
Después iba a
haber una corrida de Carlitos por la izquierda en la que arrancó como aquel
Carlitos y la terminó como el Carlitos de hoy, le faltó la aceleración final,
eso difícilmente vuelva. Pero bien, en sus minutos, Carlitos. Mejor que Zárate.
¡Ah! Volvió
Gago. Lejos de Gago, sin ningún lucimiento aunque la ascendencia sobre sus
compañeros se ve. Le está faltando movilidad, esa debe ser la razón por la que
Guillermo se resiste a ponerlo, hay que ver que estuvo mucho tiempo parado y
que la historia clínica le juega en contra. Pero no lo descartemos, con que
agarre un poco de ritmo todavía está para sernos útil, se trata de un gran
jugador.
¿Quiénes van, el
jueves? Rossi, Izquierdoz, Wilmar, supongo que Pablo Pérez (entró y empezó a
pelearse, con los contrarios, con Delfino, lo amonestaron… ¡Ay, Pablo!),
Cardona (si no Guillermo no lo hubiese guardado), Kichan Pavón… Serían seis
seguros, faltan cinco. Wanchope parece que llega con lo justo, tal vez no esté
para los noventa, que lo evalúen bien, no corramos riesgos. Zárate o Carlitos,
uno imagina, veremos.
Por lo que viene
viéndose, se supone que Magallán le va a ganar el lugar a Goltz. Olaza o Más es
más o menos lo mismo, el uruguayo le pega mejor y Más pasa y cabecea mejor. ¿Lo
escucharon a Román en Fox? Dijo que en el campeonato pasado el que mejor atacaba
era Fabra y que el equipo siente su ausencia. ¡Sí, sabio, tiene razón y no se
lo había escuchado a ningún periodista! ¿De 4? Nández no, Nández que juegue pero
de Nández. Yo lo pondría a Nahitan y guardaría al pibe Almendra. Jara parece
que no llega, a Buffarini todavía no lo vimos jugar bien nunca, ahí vamos a
estar siempre en problemas.
Les toque a
quienes les tocare, que sean Boca. ¡Boca! Estamos dos goles arriba, si metemos
uno tendrían que hacernos cuatro. Pero que seamos Boca. No más languideces irritantes,
no más de esa tibieza que exaspera, que no podemos aceptar, como con los que te
jedi y con Gimnasia. En ese sentido, este partido con Colón marcó una mejoría
muy notoria, nos reconfortó el corazón, nos devolvió la fe. No vayamos a
retroceder. ¡Vamos, muchachos!...
EL BOLETÍN:
ROSSI 7, PERUZZI 7, GOLTZ 6, MAGALLÁN 5, OLAZA 5,
NÁNDEZ 7, CHICCO 5, GAGO 5,
VILLA 8, ZÁRATE 5, ESPINOZA 4 (FI), TEVEZ 6, PABLO PÉREZ NC, REYNOSO NC.
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