lunes, 1 de octubre de 2018

MEJOR ASÍ


   Un poco se sosiego. Un signo alentador en las vísperas de una tenida crucial, que definirá lo que nos queda de este año, que determinará nuestros humores.
   Claro que la mayoría de los que estuvieron con Colón no estará en el Mineirao, al menos de entrada. Yo lo pondría a Villa pero Guillermo lo va a dejar en el banco.
   Ojo, que había empezado mejor Colón. Acertamos una de las primeras que tuvimos y se nos simplificó el partido. Ellos andan en sus propias cosas y el yerno de Dios nos hizo el favor de poner un equipo sin delanteros.    
   Empezamos a ganar por Villa y terminamos ganando por Villa, en primer término. El morocho de Antioquia era el tipo que sacudía el partido cada vez que aparecía y fue, en definitiva, partícipe en los tres goles.
   Con el resultado a favor, con el desarrollo abierto, empezaron a emerger algunas asociaciones. Corrió la bola de una media blanca a otra media blanca (ufa, qué poco me gustan las indumentarias alternativas). Cuando se conectaban Villa, Peruzzi y Nández, por la derecha, había fluidez, había criterio, había sentido de profundidad.
   Villa acelera y te mata pero una de las claves de Villa es que frena en una baldosa, pasa de cien kilómetros a punto muerto. Y mira, piensa.
   Nández jugó de 8, Guillermo. De interno, jugó de Nández. Con la fibra y la uruguayez que tiene, destaca pero hay que ponerlo de Nández.
   La verdad, yo no quería que jugara Peruzzi. Me parecía que era un buen momento para el pibe Weingandt, uno de los más promisorios de la reserva. ¡A Peruzzi lo tenemos tan marcado por algunos disgustos que nos ha dado!... ¡Aquél cierre para adentro en el gashinero, no lo vamos a olvidar!... Además, dijeron los periodistas (con las reservas del caso) que cuando volvió de Nacional no quería quedarse, quería irse a cualquier lado. Pero jugó bien, Gino. No le pusieron a nadie para marcar y cuando pasa, tiene oficio, esa la hace bien.
   Otro en que no confiamos mucho pero que rindió fue Paolo Goltz. Volvemos a lo ya señalado, recién cuando entraron Bueno y después, Leguizamon, contó Colón con un par de atacantes nominales. Pero se lo vio, esta vez, firme, a Paolo. Con autoridad, mejor que Magallán.
   Y Rossi… Ojalá que este partido le haga ganar confianza, le despeje las dudas. La que le sacó a Clemente en el primer tiempo y la de Mariano González en el arranque del segundo fueron bochas de esas que le levantan la moral a un arquero. En el gol de Colón se la manoteó bien a Bernardi pero le quedó a Bueno. Esa los agarró muy desarmados a los centrales, nos distendimos antes de que el partido terminara, cuidado.
   Una más de Villa: ¡Qué bien pateó los corners!... Y variados. Uno corto, uno largo, uno abierto, otro cerrado… El primer gol es uno de esos corners que se trabajan bien: primer palo, peinada de Nández y la aparición de Magallán, para meterla por el otro lado. Es una jugada muy simple pero hacía mucho que no metíamos un gol así.
   El segundo, el penal, nuevo protagónico del morocho de Antioquia. Ellos salieron mal, se la dejaron servida y no lo paró nadie hasta que lo volteó el arquero. Había metido gambeta larga, a lo Paulo Valentim, a lo Muñeco Madurga, algo que no es tan frecuente en el fútbol de hoy. ¡Ah! Una cosita: en la cancha me pareció penalazo pero el tipo que hace estudios con Closs en Continental (no sé cómo se llama) dijo que no, que el contacto lo produjo Villa. Me dejó con la duda, volví a verlo, penalazo. ¿Esto es la democracia, esto la libertad de expresión, que cualquier gil diga impunemente por radio cualquier pavada y confunda?...
   Lo pateó bien, el penal, Zárate. Fue de los no muchos aciertos de Mauro. Esta vez jugó sin ningún otro 9 delante, con espacio para salir y entrar, como lo viéramos en sus mejores prestaciones de Vélez pero no arranca. Le falta una marcha. Y su tendencia a terminar las que no tiene que terminar no solo enojó a Cardona el otro día, sino que tiene medio fastidiados a algunos otros de sus compañeros.
   Entró Carlitos por Zárate, ya en los últimos minutos y prácticamente en su primera intervención, el tercero. Buen encuentro con Villa. Se la abrió Carlitos, miró y la devolvió para adentro Villa (porque Villa es un velocista pero mira) y Carlitos definió como en sus tardes y noches de gloria: se fabricó el espacio y la puso apretada, abajo, contra un palo.
   Después iba a haber una corrida de Carlitos por la izquierda en la que arrancó como aquel Carlitos y la terminó como el Carlitos de hoy, le faltó la aceleración final, eso difícilmente vuelva. Pero bien, en sus minutos, Carlitos. Mejor que Zárate.
   ¡Ah! Volvió Gago. Lejos de Gago, sin ningún lucimiento aunque la ascendencia sobre sus compañeros se ve. Le está faltando movilidad, esa debe ser la razón por la que Guillermo se resiste a ponerlo, hay que ver que estuvo mucho tiempo parado y que la historia clínica le juega en contra. Pero no lo descartemos, con que agarre un poco de ritmo todavía está para sernos útil, se trata de un gran jugador.
   ¿Quiénes van, el jueves? Rossi, Izquierdoz, Wilmar, supongo que Pablo Pérez (entró y empezó a pelearse, con los contrarios, con Delfino, lo amonestaron… ¡Ay, Pablo!), Cardona (si no Guillermo no lo hubiese guardado), Kichan Pavón… Serían seis seguros, faltan cinco. Wanchope parece que llega con lo justo, tal vez no esté para los noventa, que lo evalúen bien, no corramos riesgos. Zárate o Carlitos, uno imagina, veremos.
   Por lo que viene viéndose, se supone que Magallán le va a ganar el lugar a Goltz. Olaza o Más es más o menos lo mismo, el uruguayo le pega mejor y Más pasa y cabecea mejor. ¿Lo escucharon a Román en Fox? Dijo que en el campeonato pasado el que mejor atacaba era Fabra y que el equipo siente su ausencia. ¡Sí, sabio, tiene razón y no se lo había escuchado a ningún periodista! ¿De 4? Nández no, Nández que juegue pero de Nández. Yo lo pondría a Nahitan y guardaría al pibe Almendra. Jara parece que no llega, a Buffarini todavía no lo vimos jugar bien nunca, ahí vamos a estar siempre en problemas.
   Les toque a quienes les tocare, que sean Boca. ¡Boca! Estamos dos goles arriba, si metemos uno tendrían que hacernos cuatro. Pero que seamos Boca. No más languideces irritantes, no más de esa tibieza que exaspera, que no podemos aceptar, como con los que te jedi y con Gimnasia. En ese sentido, este partido con Colón marcó una mejoría muy notoria, nos reconfortó el corazón, nos devolvió la fe. No vayamos a retroceder. ¡Vamos, muchachos!...    

   EL BOLETÍN: ROSSI 7, PERUZZI 7, GOLTZ 6, MAGALLÁN 5, OLAZA 5, 
NÁNDEZ 7, CHICCO 5, GAGO 5, VILLA 8, ZÁRATE 5, ESPINOZA 4 (FI), TEVEZ 6, PABLO PÉREZ NC, REYNOSO NC.
                

No hay comentarios:

Publicar un comentario