Si no se despierta el 9, estamos definitivamente fritos. El año pasado,
en algún momento de cada partido, aparecía Carlitos y ya era otra cosa. Todos
descansábamos en él, empezando por el Vasco. Carlitos lleva dos partidos en que
no fue él y los resultados están a la vista.
Ésta vez se notó más porque en
un buen rato del primer tiempo Boca no jugó del todo mal (y bueno, che, la vara
ahora tenemos que ponerla más abajo). Bien armadito, con tenencia, metido en
campo rival. Faltaba la última puntada, el moño. Faltaba que entrara en escena
Carlitos. Y Carlitos no sintonizó jamás.
Peor aún, arruinó alguna que
venía bien perfilada. La que le cabeceó para atrás el Negro Chávez, gran acierto
del Negro, perfecta resolución, tipo “tomá, hacelo y vení a abrazarme, de nada”,
es inexplicable tratándose de un gran jugador como Carlitos. Le pegó como un
principiante superado por el entorno. Tal como venía, le dio, sin mirar dónde
estaba el arco, la pelota salió para donde tenía que salir, a más de diez
metros del palo más cercano.
Cagado, el Vasco, se decidió
por poner tres centrales. ¿Qué le vamos a decir? Mal no le salió. El fondo se
sostuvo bien y Peruzzi y Fabra por las bandas empezaron bien, sueltos,
profundos. Fabra, en su presentación, reafirmó lo que ya le conocemos de
haberlo visto en la selección Colombia, es buena salida, tiene buen manejo y
criterio para atacar, es vertical, va derecho al grano. Cuando lo atacan (River
lo hizo poco) es menos confiable pero será cuestión de compensarlo con un
central y un volante que le den protección.
Mandamos en casi todo el primer
tiempo, dejamos pasar el momento y al final casi nos embocan, con ese cabezazo
de Fernández en el palo. Empezó el segundo tiempo y bajamos veinte metros. ¿Nos
llevaron ellos? Más bien pareció que quemamos toda la nafta demasiado pronto. A
Carlitos se lo veía paradito y equivocando las decisiones. A Lodeiro (que empezó
bastante bien pero se apagó enseguida), por ejemplo, lo amonestó Carlitos. Esa
jugada en que el uru va con los pies para adelante y que les regala a ellos un
tiro libre frontal surge porque Carlitos deja una pelota muerta en zona de
riesgo. Increíble.
Llegó la hora de los cambios y
seamos honestos, no le vamos a pedir al Vasco que lo flete a Carlitos. De él
siempre vamos a estar esperando algo y por otra parte, si lo saca le da pasto a
las fieras, desata un temporal al pedo. Pero el Negro Chávez no tenía que
salir. Benedetto le preguntó a Markic y Markic le dijo que estaba fundido, ¿qué
le va a decir? Cuando se hacen cambios por hacerlos, porque van 20 ó 25 del segundo
tiempo y la costumbre es hacer cambios, no es lógico esperar que el equipo
mejore. Boca se había caído en el segundo tiempo pero la verdad es que uno
repasaba el banco y allí soluciones no encontraba.
El Tucu Palacios, con veinte
minutos para mostrarse, entró saliéndose de la vaina, igual que con Estudiantes
e iba a tocarle ser actor principal. El penal que le hace a Martínez, que iba
saliendo del área, es un penal de delantero. Se lo lleva puesto por pasarse de
revoluciones, porque no sabe marcar y porque sintió que en veinte minutos tenía
que hacerlo todo. Y cagamos. Mora nos rompió el arco y adiós. En los doce o
catorce minutos que quedaban no llegamos jamás. El Vasco lo puso a Pavón para
que tuviéramos tres delanteros (si se tratara de eso, mi finada tía Ñata también
podría haber sido directora técnica) pero ya estábamos muertos y enterrados. Au
revoir.
PD: acabo de enterarme del tema
de Angelici y el Cata. Una de dos: o Angelici es demasiado pelotudo (y yo no
creo que lo sea tanto) o lo hizo a propósito para forzar una salida del Cata
por razones que sólo él y sus compañeros de gestión conocerán. Veremos cómo
sigue la historieta pero el episodio se inscribe en el momento de confusión que
nos envuelve. Se está extendiendo, por ejemplo, el runrún sobre la salida del técnico
y yo al Vasco no lo voy a defender pero objetivamente, volar a un técnico que
viene de ser bicampeón por un mal verano es irracional. Huele a operación.
Operación parida desde la conducción del club. Igual que con el temita del Cata,
ni más ni menos.
EL BOLETÍN: ORION 5, MORENO 5, TOBIO 6, ROLÍN
5, PERUZZI 5, MELI 5, CUBAS 5, FABRA 6, LODEIRO 4, CARLITOS 3, CHÁVEZ 6 (FI),
COLAZO 5, PALACIOS 2, PAVÓN NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario