domingo, 24 de enero de 2016

NI JUGAMOS

Más allá de una derrota que siempre nos cae muy mal, no quedó mucho para analizar. En verdad, fue como si el partido no hubiese existido como expresión de fútbol. A los 10 minutos nos quedamos con uno menos, a los 18 ya perdíamos 1-0 y en resumidas cuentas, no supimos jugarlo diez contra once. A River no le hicimos ni cosquillas.
Silva se pasó de rosca, planchazo que no dejó margen para la discusión. Todavía nos hincha las bolas que en clásicos recientes a ellos no les expulsaran jugadores por cosas parecidas pero esa es otra historia, Silva se echó solo.
A diferencia de Closs y Latorre (que siempre le sigue la corriente al relator), no me parece que Boca haya entrado a jugar demasiado tensionado, a Silva se le fue el pie pero fue un hecho aislado. Al rato iba a pedir, la banda de Fox (ellos sí que estaban fuera de control), que expulsaran también a Cubitas pero no, no daba para eso, de ninguna manera.
Algo parecido a lo de Silva puede decirse de la expulsión de Peruzzi (65 minutos), aunque por una falta algo menos violenta. Lo que más bronca da fue que la infracción se produce porque Gino falló en un control, la bola era de él, se le fue larga y entró mal.
En cuanto a la roja del Cata (78), tenemos que suponer que se fue de boca. Lo cierto es que sufrimos cinco rojas en las últimas dos presentaciones. La conducta de los jugadores suele relajarse en los partidos de verano y además, los pitos tarjetean más fácil. Pero es un tema para que el cuerpo técnico intervenga, hay que mejorar el comportamiento.
Cuando se queda disminuido tan temprano, es clave que se pueda sostener el resultado durante un buen rato hasta terminar de acomodarse a la nueva situación. La línea de cuatro emparchada (Meli – Tobio – Cata – Peruzzi) parecía llevarla bastante bien pero el penal y el gol de River llegaron muy pronto.
Otra vez, rompe los cocos que hagamos las cosas tan mal sin necesidad. El foul del Cabezón Meli en un costado fue innecesario. Y la forma en que Carlitos revoleó el brazo derecho en el área fue una torpeza grande. Un penal convertido nunca es culpa del arquero, por supuesto pero ciertamente, Orion se tiró con demasiada anticipación, le facilitó las cosas a Pisculichi.
La noticia más negativa de la noche es que, en circunstancias comprometidas, no apareció ningún jugador que se hiciera cargo del equipo. El fondo aguantó correctamente pero allí se agotó la resistencia. Carlitos no pesó en absoluto, Osvaldo dejó ver su buen manejo pero se perdió en rencillas tontas y Lodeiro, como ha pasado otras veces, estuvo ausente sin aviso.
Menos mal que River jugó bastante livianito, se sintió cómodo con el 1-0 y el control de juego sin sobresaltos pero no fue por más, no nos llegó mucho. Pero en concreto, no tuvimos ni una sola oportunidad de hacer girar el partido.
Ojo, no vayamos a consolarnos con el hecho de que fue un partido irregular porque aunque eso sea cierto, también lo es que, en la adversidad, no encontramos las respuestas que se necesitan. Perdimos mansamente. Y con River.


EL BOLETÍN: ORION 6, PERUZZI 4, TOBIO 6, CATA 5, SILVA 2, MELI 3, CUBAS 4, PÉREZ 3, LODEIRO 2, CARLITOS 3, OSVALDO 4 (FI), JARA 4, COLAZO 4, MORENO NC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario