El
potencial, la jerarquía individual y el aceitamiento de los
circuitos de mitad de cancha en adelante, permite que se termine
goleando en un partido como este de Godoy Cruz, que se había
presentado complicado y del cual conviene que no pasemos por alto
algunos alertas.
Después
de Guillermo Brown apuntábamos que sin Gago y sin Cardona,
necesariamente, habrá un déficit de elaboración. Pues bien, en
este partido digamos que Fernando jugó bien hasta ahí y Edwin,
discretito (aunque con participación en dos goles). Pero que ellos
dos no la rompieran ni mucho menos no significó que se perdiera
capacidad ofensiva. Por otra parte, el Pipa esta vez no la metió
pero igual hicimos cuatro. Es decir, hay variedad, hay piezas que no
sólo se complementan sino que, cuando ocasionalmente falla una,
compensa la otra.
La
conquista del campeonato anterior liberó tensiones, disipó
ansiedades, tranquilizó a los de la cancha y a los de la tribuna.
Todo eso dio lugar a que el equipo pueda crecer, desde la seguridad y
la confianza. Hasta encontrarnos en este momento en que, si despegar
los pies de la tierra, podemos sentir que estamos para cosas grandes.
Lástima que con la Copa recién tenemos turno para el año que
viene.
Sin
despegar los pies de la tierra, decíamos. Ojo, que hubo debilidades
muy expuestas. En el primer tiempo nos presionaban arriba y por la
zona de Magallán-Fabra encontraron una puerta abierta. En el segundo
tiempo nos cruzaron dos pelotas que tomaron a los centrales en línea.
Al fin de cuentas, esta vez le tocó a Agustín Rossi ser hombre
clave. Sacó cuatro bolas fundamentales: el corner que cerró Giménez
desde la derecha y el mano a mano con Correa en el primer tiempo, la
que le tapó a Angileri y el mano a mano con Ramis en el segundo.
Equipo
perfecto no hay ni habrá. Si se carga la función ofensiva, si la
vocación empuja a jugar con mucha gente en campo rival, en algún
momento se va a dar alguna ventaja. Sólo se puntualiza aquí que no
lo perdamos de vista, por lo que pudiera venir.
Nos
estaban complicando mucho, no estábamos cómodos, así que no tuvo
nada de raro que se pudieran 1-0. La cruzó Abecasis, hubo una falla
individual y muy notoria de Licha Magallán (a quien no le tocó un
buen partido pero que en general nos viene rindiendo) y Galeano no
nos dio tiempo para nada, facturó.
Lo
positivo fue que se reaccionó bien. Ya en la jugada siguiente pudo
haber llegado el empate, el cual, en definitiva, no iba a tardar. Ahí
nos dieron muchas ventajas ellos, el corner abierto desde la derecha
los tomó medio dormidos, cabezazo de Frank para adelante, cabezazo
de Licha para atrás y Pablo para definir de frente.
Que
hayamos terminado arriba en un primer tiempo tan comprometido es otra
muy buena noticia. Y el segundo fue la mejor jugada del partido.
Utilizando todo el ancho. Edwin por la izquierda, pasado, Kichan por
el otro lado, Kichan que la termina prolijita (como a veces no lo
hace) con el toque atrás, genialidad del Pipa dejándola correr y
otra vez Pablo de frente.
En
todo el campeonato pasado no había metido ninguno, Pablo y eso llegó
a tenerlo medio inquieto. Que haya hecho estos dos en un solo partido
no es casual porque está llegando mejor y porque está en un momento
bárbaro. Cuando se toman descanso Fernando o Edwin, la manija es de
él y no le queda grande. Cuando llegó Nández, algunos osados
aventuraron que, a la larga, el que le iba a dejar lugar al uruguayo
era Pablo. ¿Quién lo saca a Pablo hoy?
Me
tenían medio fastidioso los veinte primeros minutos del segundo
tiempo. Porque no liquidábamos y porque Godoy Cruz no se había ido,
nada de eso, esperaba la suya y la suya podía llegar. Atrás no nos
afirmábamos. Paolo está creciendo, cortó varias con mucho timming,
oficio para llegar antes y justo pero como ya se refirió, un par de
veces lo tomaron con bochas filtradas en la misma línea de Licha.
Eso es peligroso.
Con
el tercer gol recién podemos decir que se terminó el partido. Ellos
arriesgaban y los tomamos de contra muy desarmados. Otra vez,
presencia de Pablo, para meter una asistencia magistral, riquelmiana.
Y toda la cancha para que Kihan corriera y lo agarrara al arquero
caminando. Muy buen partido de Kichan, a veces se apura pero si así
no fuera, bueno, ya tendríamos que estar hablando de un genio del
fútbol de todas las épocas. Por ahora, es un delantero vivaz, que
se anota en todas y al que, con las que termina bien, le alcanza para
ser sumamente valioso. Y es muy joven, todavía.
El
cuarto, buena entrega de Edwin para la diagonal hacia afuera del
Pipa. Y perfecta elección del Pipa, que la aguantó, miró la cancha
y lo vio llegar a Nández para dársela y que el yorugua se sacara el
gusto de su primer gol con nosotros. El Pipa hasta puede tener la
generosidad que en ocasiones les falta a los goleadores. Se le iba el
partido sin figurar en el marcador pero no le importó, privilegió
el interés colectivo. Se repite aquí que a veces su contacto con la
pelota no es frecuente pero volvió a ser importantísimo porque, sin
convertir, tuvo protagonismo determinante en dos de los goles.
En
cuanto a Edwin, igual que el Pipa, fue parte vital en dos de los
goles. En cantidad, puede que las que hizo mal hayan superado a las
que hizo bien. Es cansino, este que escribe avisó en uno de sus
primeros partidos que alguna vez nos va a hacer enojar. Pero que
tiene categoría, no se discute.
Buen
arranque, tres partidos sin mácula. En compañía de los que te
jedi, sí. El Pochi Chávez y sus compañeros los dejaron groggy la
otra noche en un partido rarísimo pero por lo que respecta al
campeonato, se levantaron y con suplentes. Por lo que pinta, no se ve
otro rival que amague con convertirse en sensación. Unión y Vélez,
que arrancaron bien, no parece que tengan resto, se enderezaron los
cuervos, vamos a ver. Pero estamos bien, Boca está para marcar el
ritmo.
EL
BOLETÍN: ROSSI 7, JARA 5, GOLTZ 6, MAGALLÁN 4, FABRA 5, PABLO 8,
WILMAR 6, GAGO 6, KICHAN 7, PIPA 7, EDWIN 6 (FI), NÁNDEZ 6, JUNIOR
NC, BOU NC.
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