lunes, 23 de abril de 2018

SE VIENE OTRA ESTRELLA

   El resultado imprescindible e impostergable se consiguió, el título para festejar quedó al alcance de la mano, la lluvia final le sumó color a la fiesta en La Bombonera. La producción se inscribe en la línea de casi todas las de este último segmento de competencia, la gran mayoría de lo que va de este 2018. Boca, hoy, está para jugar esto y no mucho más.
   Contamos con un Kichan que, desde antes de que empezaran los relámpagos, cargó de electricidad el partido en cada una de sus participaciones. Con un Wanchope versión Palermo que estuvo donde tenía que estar en dos bochas fundamentales del primer tiempo y con eso dejó el partido casi liquidado. Y con un Jara que es el jugador más regular y más confiable con que contamos, que juega casi siempre bien más allá de algún desliz puntual muy esporádico como el de Sao Paulo.
   No hubo estructura que nos dejara tranquilos hasta el final ni otras respuestas individuales, al margen de las ya apuntadas, que sobresalgan para el elogio. Las ausencias forzadas condicionaron porque a Gago y a Benedetto no logramos cubrirlos adecuadamente desde que no están, el Negro Wilmar no tiene reemplazo, Pablo Pérez tampoco puede faltarnos, a Goltz se lo extraña más de lo que podía imaginarse y hasta el Gordo Edwin, que tanto nos hace renegar, suele dejar alguna gota de jerarquía.
   Volvió Tevez y no cambió mucho. Estuvo  cerca del gol dos veces pero no pudo, en una le faltó viveza de esa que se aprende en Fuerte Apache para tirarse y era penal, no se hizo dueño del equipo como debe exigírsele por ser quien es. Bebelo se apuntó con algunas entregas deliciosas, fue partícipe esencial en el segundo gol y en el tercero, lo que pasa es que transcurre demasiado tiempo sin que se haga ver o en que pierde pelotas de modo inexplicable pero se ha ganado su crédito, lo esperamos.
   Cuando metimos el primer gol, 26 minutos, ni habíamos pateado al arco ni habíamos armado una jugada digna. Y apareció en escena Kichan para romper la monotonía. Hubo aquí una sutil intervención de Carlitos Tevez, que le dejó pasar la pelota o apenas la rozó con un taco y desacomodó a Newell’s. Kichan, por izquierda, se la llevó contra viento y marea, se cayó y se levantó, ganó y ganó hasta llegar al fondo, levantó la cabeza (destaca porque no siempre lo hace), lo vio a Wanchope y le dijo “tomá y hacelo”. Gran gol.
   Hasta ahí, Newell’s tenia la pelota por mucho tiempo y nos había asustado dos veces con Fértoli. En una cruzó desde la izquierda un centro que se cerró y casi se mete, Rossi la manoteó al corner. En la otra se nos apareció en el área con mucho espacio y el remate le salió mordido y desviado, menos mal.
   La segunda que tuvimos fue el segundo gol e iban 37. Muy buena acción. Gran pase de Bebelo, aparición por derecha de Nahitan, pausa para que pasara Jara como un tren, centro perfecto y la cabeza de Wanchope, que de nuevo estaba ahí para poner la firma.
   Parecía que estaba todo escrito porque a Newell’s se lo veía livianito pero lo dejamos levantarse enseguida, le dimos vida, un minuto después. Una jugada que deja una evidencia: el fondo de Boca, hoy, no aguanta nada. Horrenda slida frontal de Vergini, pelota perdida, Figueroa que se encuentra con ella y dispone de todas las libertades para elegir, diagonal de Fértoli que se les pierde a todos, recibe, elude fácil la salida de Rossi y con muy poco ángulo, cuenta sí con tiempo para ajustar el disparo y meterla.
   Era, hasta ahí, un tembladeral nuestra zaga central. Vergini-Magallán, sin la red protectora de Wilmar, se complicaban solos, erraban los pases, transmitían inseguridad. Quedaron expuestos porque Guillermo, ante el mal de ausencias, armó un medio con lo que pudo, tomó decisiones que pueden cuestionarse pero la verdad es que no tenía a mano una fórmula que garantizara soluciones. Lo que más dudas sembró, desde antes del partido, fue el regreso de Sebastián Pérez. El colombiano es un 5 que, en su mejor versión, puede parecerse más a Gago que a Barrios pero no está en su mejor versión. De todos modos, después de un mal comienzo, se acomodó mejor, achicó espacios hacia atrás con oficio e incursionó alguna vez en ataque con criterio pero nunca va a ser el pulpito que es Wilmar. Nahitan estuvo mejor que en algunos de los últimos partidos, con la entrega irrenunciable siempre zafa y también dejó testimonio de unas pocas prestaciones ofensivas. En cuanto a Bebelo, le piden que baje y baja pero no es lo suyo, así que nos faltaba contención.
   El segundo tiempo fue casi todo nuestro, no dejamos que Newell’s compartiera posesión y en ataque se funcionó mejor. Reynoso dejó la derecha, se estacionó en la izquierda y mejoró sensiblemente. La primera llegada, la de los 4 minutos, nació de una gran entrega suya para Carlitos, que entró con decisión, pasó, el arquero lo desestabilizó (ahí se tendría que haber tirado y era penal), terminó pateando muy forzado y fue red pero del lado de afuera.
   La segunda del segundo tiempo, a los 13, fue el tercer gol. Jugada perfecta de arco a arco, con tres actores, dos pases y definición. Rossi salió rápido con las manos para Bebelo, que metió otro estiletazo mortal, Después, todo Kichan, que arrancó dejando un surco y la terminó con un bombazo soberbio, inapelable. Otro golazo.
   La única jugada en que nos complicaron derivó de una pelota parada (cuando no), salió muy mal Rossi y después la arregló yendo al piso para tapar abajo. Sigue en el centro de la escena, Agustín y él se siente cuestionado, perdió seguridad. Le ponen la lupa y hasta le cargan culpas que no le corresponden. Para mí es buen arquero y lo demostró a lo largo de todo el año pasado. Le falta un muy buen partido completo, salvar una o dos mortales para que se dé vuelta la tortilla. Hay que ver si lo consigue antes de que la vorágine y nuestras ansiedades de lo lleven puesto.
   Del último tramo quedaron un remate de Sebastián Pérez que salvó el arquero (lo bien que lo hubiese hecho un gol al colombiano), otro de Tevez, antes de irse, que también rechazó Ibáñez, la de Buffa en un palo y la última del partido, gran saque de Rossi (se le cuestionan  también los saques pero en este partido tuvo dos muy buenos) para la corrida de Fabra, tapó el arquero. Fue la única aparición ofensiva profunda de Frank, terminó acalambrado, que no sea nada, es más que Mas (¿te gustó el juego de palabras?).
   Tevez se fue y se llevó aplausos no tan convencidos, sólo La 12 coreó su nombre, necesitamos que Carlos mejore. Entró Buffarini y levantó a la gente con un par de barridas y corridas, estamos esperando todavía al Buffa de San Lorenzo. Estaba cantado que se iba Tevez pero el ingreso de Buffa desconcertó. Guille estaba pensando más en aguantar que en meter el cuarto. A Maroni, ya quedó aquí expresado, le tengo menos fe que otra gente pero es verdad que está medio postergado, le dan menos oportunidades de las que le corresponden porque después iban a entrar Almendra y Junior Benítez, él no.
   Cuando entró Junior se fue Kichan, que aguantó casi todo el partido, lo habían cuidado toda la semana, nos tenía sobre ascuas, que no fuera a lesionarse.
   Bueno, la Superliga ya casi está, estrellita mía. Espectacular lo de ese muchacho Sporle, Banfield se quedó el sábado con dos puntos de Godoy Cruz. Se viene Palmeiras. El único que vuelve es Pablo. Ni Goltz ni Wilmar ni tampoco Edwin, parece. Hay que ganar porque el triunfo de Junior en Lima nos intranquilizó, nos dio cosita. A Alianza tendríamos que haberle ganado, nos conformamos con el 0-0. El viaje a Barranquilla que tenemos pendiente nunca es materia fácil al menos en los papeles. Si ganamos el miércoles, estamos adentro. ¡Vamos, Boca, carajo!

   EL BOLETÍN: ROSSI 5, JARA 7, VERGINI 4, MAGALLÁN 4, FABRA 5, NÁNDEZ 5, SEBA PÉREZ 5, BEBELO 6, TEVEZ 5, KICHAN 8, WANCHOPE 8 (FI), BUFFARINI 6, ALMENDRA NC, JUNIOR NC. 

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