Se terminó el
semestre, se terminó la temporada. Casi un año y medio primeros, dos
campeonatos, el sueño de volver a levantar la Libertadores este año sigue intacto.
La mancha fue, claro, la Supercopa. No podemos olvidarlo. Teníamos un equipo
confiable en la primera parte de la temporada (antes de que se nos cayeran Gago
y Benedetto), padecimos después, no entendimos muchas de las decisiones de
nuestro director técnico pero estamos arriba. En todo momento, estuvimos
arriba. Sabemos que, tras las penurias en la fase de grupos, vamos a tener que
acertar en el mercado de pases y adivinamos, también, que a Pavón ya no vamos a
verlo. Pero Boca es Boca y queremos seguir arriba.
El definitivo
cierre de la temporada fue en San Luis, el feudo de los Rodríguez Saa, con un
amistoso livianito, del cual muchas conclusiones no pueden sacarse en relación
con el futuro inmediato de algunos jugadores. En tal sentido, lo más positivo
fue, por cierto, lo de Almendra. Empezó jugando de volante por la izquierda,
pasó a ser volante por la derecha y terminó de 5, bien los noventa minutos.
Gonzalito Maroni sigue mostrándose cuando lo dejan. Bebelo Reynoso fue autor de
algunas maniobras con el sello de su riqueza técnica. Pero el rival, este
pomposo combinado provincial, no fue medida de nada, claro. Se jugó al
tranquito, con tiempo, con espacios, sin despeinarse. Cuatro-cero, sin
sobresalto alguno.
El primer gol,
el único del primer tiempo, buen encuentro entre Maroni y Reynoso, Gonzalo lo
esperó antes de descargar desde la banda izquierda hacia adentro, por donde
llegaba Bebelo, decidido, para meter ese zurdazo bien seco aunque justo es
apuntar que la respuesta del arquero no fue la más sólida.
El segundo llegó
cuando ya se venían los cambios, cuarto de hora del segundo tiempo. Lo fabricó
Almendra, pasando al ataque con determinación, jugó con Bou y el remate de
Walter salió bien apretado, abajo, contra palo izquierdo. Necesitaba ese gol,
Walter, antes de ser reemplazado, como para cumplir con su cuota.
El tercero, con
el partido ya bastante degenerado de tantas variantes, de nuevo tuvo
participación esencial de Almendra, que metió la bola para que Vadalá picara
por derecha, mirara y la pusiera entre primer palo y arquero.
El último, en el
tercer minuto agregado, fue todo de ellos. El arquero salió a rechazar con el
pie y le rompió la trompa a su compañero que llegaba de frente. Se la dejaron a
Wanchope con todo el arco vacío y cuaterno, ni sacaron del medio.
Dos tiros en los
palos, uno de Lamardo, que había entrado con muchas ganas y otro de Almendra,
que pudo haber coronado una noche muy importante para él. Va creciendo, se ve
que se siente más seguro a medida que suma minutos en primera aunque este haya
sido nada más que un amistoso fácil.
Ahora hay
vacaciones hasta el 28 de junio. Más de un mes para que los muchachos miren el
Mundial y disfruten de sus afectos. A la vuelta nos esperan tres competencias
en paralelo. Estas semanas que vienen serán todas del Gordo Angelici. Veremos
si esta vez opera de una manera que nos deje conformes.
EL
BOLETÍN: SARA 5, BUFFARINI 5, VERGINI 6, HEREDIA 5, MAS 6, REYNOSO 7, CHICCO 5,
ALMENDRA 7, MARONI 7, BENÍTEZ 5, BOU 6 (FI), LAMARDO 6, ESPINOZA 5, VADALÁ 6,
ÁBILA 6.
No hay comentarios:
Publicar un comentario