jueves, 17 de mayo de 2018

PRIMERO HAY QUE SABER SUFRIR


¿Cómo fue que no les ganamos a estos tipos en Lima? El grupo estaba para liquidarlo sin mayores complicaciones y terminamos dependiendo de otros. Ese es el cuestionamiento que deben hacerse Guillermo y su tropa, a solas con sí mismos, una vez acallada la fiesta. La fiesta por haber pasado, finalmente, porque Palmeiras fue al frente contra Junior, la duda que nos consumía.
   Alianza es un equipo demasiado malo. Hecha la salvedad, la verdad es que dio gusto verlo jugar a Boca, cuando se lo propuso. Desplegado en ataque, voraz, matador.
   Lindos goles, todos, juntando gente en ofensiva y variando los caminos y los recursos.
   En el primero, el que rompió el ritmo fue Carlitos Tevez con ese estiletazo que fue el pase para el desborde de Fabra, el centro de Frank salió muy fuerte, por eso no llegó Wanchope pero del otro lado estaba Pavón; KIchan, en algún momento, pensó terminarla él pero pensó otra vez (no siempre lo hace) y tocó hacia atrás, para que Edwin se acomodara y resolviera con zurda.
   El segundo, otra aparición de Frank en los últimos metros, esta vez asistido por Kichan, pudo haber sido centro atrás, eso supuso quizás el arquero pero dejó el agujerito, Frank lo vio y definió él mismo, sin contemplaciones.
   El tercero, otro encuentro de Carlitos con Cardona, esta vez el que llegó al fondo por izquierda fue Edwin, la cruzó y Wanchope no tuvo más que empujarla, muy sencillo.
   El cuarto, toque suave de Kichan para que Wanchope se fuera derecho a los bifes, no era fácil definir desde donde definió pero lo hizo con mucha precisión. Nunca Boca había metido cuatro goles en un primer tiempo de Libertadores.
 El último, ya en el segundo tiempo, pase hacia adentro de Kichan para que Carlitos apareciera con la determinación y la potencia de sus mejores tiempos y rompiera el arco.
   Cuatro asistencias de Kichan en cinco goles. Se nos va a Rusia, es posible que no volvamos a verlo, lo vamos a extrañar, ojalá pudiera quedarse al menos hasta fin de año.
   Lo mejor de Carlitos Tevez de mucho tiempo a esta parte, Cardona muy recuperado, Wanchope cumpliendo con su cuota goleadora de 9 de Boca, estupendo primer tiempo de Fabra.
   Claro que fue muy, muy, muy fácil. Son malos con ganas, estos muchachos peruanos, dicho con todo respeto. Tan fácil fue que ni nos dimos cuenta de que no teníamos cinco, Pablo Pérez se paró allí y distribuyó. No nos atacaron, ahí se le hubiera hecho duro.
   Fernando tuvo acción en los últimos veinte minutos, un irrespetuoso me dijo que es un ex jugador, de ninguna manera, todavía tiene para darnos, le metió un pase a Wanchope que fue una delicia.
   El balance de esta fase de grupos no es para que nos quedemos tranquilos. El partido que perdimos adentro con Palmeiras puede pasar, fue una noche que se presentó torcida, se dio al revés. Lo peor fue que los tres partidos de visitante se nos presentaron para ganarlos y en los tres nos conformamos con empatar, faltó hambre, ambición, fe.
   Pasamos, era lo único que importaba en la coyuntura. En 2015 ganamos todos los partidos del grupo y en octavos pasó lo que pasó. Ahora pasamos sobrados de angustia, como los cuervos en 2014 y los que te jedi en 2015, después levantaron la Copa. Vamos a ver, cuando se reanude la Copa Boca será otro, caras nuevas, idas y vueltas, todo está por escribirse.


   EL BOLETÍN: ROSSI 5, JARA 6, VERGINI 5, MAGALLÁN 5, FABRA 7, NÁNDEZ 6, PABLO PÉREZ 5, CARDONA 7, TEVEZ 7, PAVÓN 8, ÁBILA 8 (FI) GAGO 6, BOU NC, SEBASTIÁN PÉREZ NC.   
  
      

No hay comentarios:

Publicar un comentario