sábado, 19 de febrero de 2011

REFLEXIONES

Separemos la paja del trigo. Que se discuta con vehemencia entre dirigentes no sólo es inevitable, es positivo. Así debe ser. Que alguna vez alguien quiera pasar al boxing no es saludable pero es humano. Así somos. Que haya, como ha trascendido, denuncias de corrupción es muy serio, correrá por cuenta de quien las hizo, deberá probarlo.
Empero, lo más grave, lo que asusta es que este resonante episodio entre London y los Beraldi no es el fondo de la cuestión. Es apenas un síntoma, uno más, de que la conducción del club está fracturada, en crisis. Si es que partimos del supuesto de que todavía hay conducción.
Repasemos, Ameal, el bueno del gordo Ameal, está al frente de una Comisión Directiva que él no formó. La heredó. Contra esa enfermedad congénita viene remándola, como puede, desde hace más de dos años.
Así como una vez, en los albores, lo puso a Bianchi en un intento de neutralizar a Beraldi (el grande) y Crespi, hace poco entregó la cabeza de uno de sus hombres más fieles, London, desplazándolo de Fútbol Profesional para devolver a ese sitio a Beraldi (el grande) y Crespi. Pacto de gobernabilidad, en año electoral. O bien jugada ajedrecística para que los vices no se la lleven de arriba: “si nos va bien ganamos todos pero si nos va mal, ustedes (Crespi y Beraldi el grande) no van a salir sin salpicaduras”.
London, hasta ahora, se la había bancado como un señorito francés. Y eso que los periodistas le fueron a buscar la lengua, cómo iban a perdérsela, pero el tipo había sido diplomático, no había disparado balazos para ningún lado. Hasta esta fatídica reunión de CD que no fue.
Si es que Beraldi (el chico) le dijo a London (ahora en Fútbol Amateur), “de abajo no te vas a llevar la que te llevaste de arriba”, afirmación del periodista Daniel Mollo, de BOCA DE SELECCIÓN, reproducida por el sitio SOYBOCA.COM.AR, lo primero que a uno se le ocurre es que Beraldi (el chico) sabe bien dos cosas: cuánto se llevó London “de arriba” y cuánto dejará de llevarse “de abajo” (Beraldi el chico antecedió a London en Fútbol Amateur).
Es de prever que en próximos días se irán tranquilizando todos, hasta quizá pretendan tapar lo que ya no puede taparse. Faltan diez meses para las elecciones y alguna forma de seguir adelante tienen que encontrar. Lo saben Ameal, los Beraldi grande y chico, Crespi, London y todos los que estuvieron en la primera e inolvidable convocatoria a reunión de CD del año. También lo saben los que no estuvieron. Y éste es otro tema.
Que el club sea un caos y todos los dirigentes (todos) queden públicamente en ridículo no debe convenirle a nadie. ¿O sí?
Porque más allá del episodio de la familia Beraldi con el pelado London, lo cierto es que la reunión, formalmente, no iba a poder realizarse. No había quórum porque faltaron los macristas. ¿Será que no va a haber ninguna reunión de CD en lo que resta del año? ¿Será que la escena política de Boca se convertirá en algo tan patético y grotesco como lo es el funcionamiento de las cámaras de Diputados y de Senadores? ¿O ya lo es?
En todo caso, lo único que podemos hacer los pobres, por ahora, es mirar y tomar nota. Para cuando haya que votar. ¿No? Tengamos en cuenta que los Beraldi, London, Ameal y gran elenco, con sus miserias a cuestas, difícilmente sean peores que los que ni siquiera aparecen por el club, porque su jefe político los titiritea desde Plaza de Mayo.

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