Que
se tarde 84 minutos en quebrar a un rival de cuarta siempre seguirá
llamando la atención pero pasa, pasa mucho más seguido de lo que
pareciera. El asunto es que ni se nos acercaron al arco, pero
habiendo tenido la pelota todo el tiempo, no acertábamos en ataque.
Y no es que los matáramos a pelotazos, nada de eso. Llevábamos la
pelota hasta el área y ahí parábamos. Peor aún, en los últimos
veinte minutos, antes del primer gol no hacíamos más que tirar
centritos para que la sacaran los centrales o bien para que el
arquero se sintiera héroe.
No
es la primera vez, ha sucedido ante adversarios de mayor cartel:
mucha posesión, flaca llegada. El Vasco, que sigue pegando
volantazos sin que se entienda bien a qué apunta, volvió a dejarlo
afuera a Lodeiro. No hay mucha defensa para Lodeiro, que ha fallado
en situaciones clave. Lo cierto es que si se arma un medio juego con
Gago más Meli y Bentancur se advierte de entrada que va a faltar
último pase, cambio de ritmo, sorpresa. Así sucedió.
Con
la bola todo el tiempo nosotros, algunas jugadas asomaron. Es de
destacar lo muy activo que estuvo el Loco Osvaldo, con participación
constante, presente siempre en los mejores ataques. Pero nunca llegó
cómodo, siempre lo molestaron. Fuimos mucho al embudo. Pachi Carrizo
insinuó en algún momento ser el que podía desarticularlos por la
derecha pero pasó lo que siempre pasa con Pachi, pinta más de lo
que concreta, nunca termina de convertirse en protagonista. Por el
otro lado, el Negro Chávez con ganas pero confuso, sin espacio para
ir derecho al grano.
Lo
mejor del primer tiempo fueron el tiro libre de Nico Colazo que sacó
el arquero, el cabezazo del Cata que también controló el arquero y
la mejor, esa que sacaron en la linea, antes de que conectara Chávez,
después de una buena acción de Osvaldo.
El
segundo tiempo fue más de lo mismo. Entró Lodeiro antes del cuarto
de hora pero la única diferencia visible era que ellos estaban cada
vez más cansados y cada vez más atrás. El cambio de Calleri por
Marín era una carta bien jugada y la agresividad de Jony, las ganas
con que entró iban a terminar por tener su peso pero de poco vale
juntar gente arriba si la bocha no sale bien desde el medio. Y en ese
segmento del juego Boca ya se repetía demasiado en pelotas frontales
de muy fácil control.
La
jugada del primer gol, a los 39 minutos del segundo tiempo, estuvo
bien armada. Un pase muy bien puesto por Osvaldo para que Jony
corriera hasta el área con espacio a favor y la cruzara, para que el
propio Loco llegara justo y la empujara (tocó a uno de ellos antes
de entrar, poco faltó para que no entrara esa tampoco). Ahora bien,
hay que puntualizar que la acción también se dio por el desgaste
que ya acumulaba Huracán Las Heras. Quedaron descompensados,
sirvieron mucho terreno para que se metiera Calleri y por otra parte
el arquero, al que lo habíamos agrandado nosotros, salió de manera
totalmente desaforada, dejó el arco solo.
El
segundo llegó porque, en desventaja, ellos ya no querían más,
habían dado todo lo que podían y más. Otra vez, mucho terreno para
que el Cabezón Meli se moviera por la derecha y después del pase
hacia el medio, el tiempo que le dieron al Negro Chávez para que
eligiera dónde ponerla pocas veces volverá a dársele.
“Que
la cuenten como quieran”, le dijo Osvaldo a la cámara. ¿Y cómo
querés que la contemos, Loco? Veníamos bárbaro y en pocos días se
nos derrumbó todo. Afuera de la copa con River (otra vez) y a
continuación, otro sopapo con Aldosvi. Está fin, si necesitabas
descargarte, si te hace bien, no te prives. Digamos que en San Juan y
contra Huracán Las Heras detuvimos la caída, nada más. ¿O sos de
otra idea?
EL
BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 4, DÍAZ 5, TORSIGLIERI 5, COLAZO 6, MELI
6, GAGO 6, BENTANCUR 5. CARRIZO 4, OSVALDO 7, CHÁVEZ 6 (FI), LODEIRO
5, CALLERI 6, FUENZALIDA NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario