Ganamos.
Hicimos un gol. Hay que tomarlo como una liberación. Veremos si es
un punto de partida. Esto no se aguantaba más. Carlitos no estaba
bien y quiso jugar, Osvaldo tiene un dedo fracturado y quiso jugar,
signos de compromiso, positivo. Es lo que hay si se quiere ser
optimista.
Boca
no jugó bien en absoluto, tendría que haber sacado más ventaja
pero no la sacó, no pudo liquidar de una vez ante un rival anémico
en ataque. Se podría decir que fueron de un nivel más que aceptable
los últimos veinte minutos del primer tiempo y un poco menos, el
último cuarto de hora de partido. El resto no da para entusiasmarse.
Porque en los primeros 25 Boca tenía la pelota pero no tenía idea
de cómo atacar, no cambiaba el ritmo, no llegaba. Y en el arranque
del segundo tiempo fue como si se relajara, dividió la bocha, dio
muchas ventajas.
En
aquel primer segmento sólo habíamos avisado con tres remates desde
lejos de Carlitos (uno por tiro libre) porque no había asociaciones,
se iba al frente como por rutina, Osvaldo no sabía en qué lugar de
la cancha ponerse. Se ganó intensidad cuando se metieron más
Bentancur y Palacios, sobre todo. Entonces aparecieron las llegadas.
Ardente le sacó una a Bentancur y estuvo la de Palacios apenas
desviada. Una buena combinación, pelota frontal del Cata (como con
San Lorenzo), peinada de Osvaldo y el Tucu le ganó a los zagueros y
llegó antes que el arquero pero se le fue. Pasman dice que era penal
y expulsión del arquero pero, la verdad, no me parece.
Breve
paréntesis: ¿quién decidió la renovación del plantel de Fútbol
para Todos? ¿Arruabarrena? Tras que éramos pocos, va a haber que
soportarlo al sorete de Pasman, a Walter Nelson que le erra a siete
de diez jugadores... ¡A Vilouta! ¡A Gustavo López! ¡Puaj!... No sé si no me
quedaba con el ridículo ultra K de Vicente, que de tan boludo
terminaba haciéndote cagar de risa.
El
gol, Carlitos lo consiguió por insistencia, por perseverancia. La
había armado con el Tucu Palacios, la jugada se ensució pero
Carlitos fue a buscarla, encaró, se metió en el área con toda la
determinación. El remate le salió mordido y si no se desviaba en
uno de ellos, no entraba. Y bueno, estaba escrito que para que
hiciéramos un gol, después de seis partidos seguidos sin mojar, iba
a tener que ser así, forzado, a los empujones. Seguramente iba a ser
un dolor de cabeza si dejábamos pasar ese tramo de partido tan
favorable sin sacar ventaja.
San
Martín de San Juan ni se nos había acercado al área. El plan
secreto de ellos debe haber sido que nos gastáramos solos para
después, aprovechar. Cuando quedaron 0-1 salieron un poquito y nos
llegaron con dos cabezazos, uno de Mattia desviado y uno de Dening
que atrapó muy bien Orion. Nos quedamos dormidos las dos veces,
sobre todo la primera, a la salida de un tiro libre. Son cosas que no
nos tienen que pasar.
Como
la primera media hora del segundo tiempo, en que nos aflojamos
demasiado. San Martín es un equipo muy livianito, con otro rival se
nos hubieran creado problemas mucho mayores. Carlitos la seguía
remando pero no daba más, Osvaldo tampoco. Cuando entró Lodeiro, la
pelota empezó a correr mejor pero igual, no lo cerramos. Podría
haber sido con ese cabezazo que se le fue por poco al Loco Osvaldo.
Hubo otra del Loco que entró pero le cobraron off side, yo creo que
era, finito, aunque Pasman dijo que no. De todos modos, no hubo mayor
profundidad ni frecuencia de llegada. Por eso, más allá del
resultado que era impostergable, no nos podemos pasar de felicidad ni
mucho menos. Digamos que salimos de terapia intensiva a sala común
pero el alta está muy lejos.
Bentancur
salió porque estaba fundido pero fue de lo mejor, prolijo, atinado.
Tiene que soltarse más, tener más presencia. Mejoró mucho,
muchísimo Cubitas. Empezó a parecerse al que queremos. Mandó en la
mitad de la cancha, como un 5 de Boca. Y aguantó bien el fondo (con
la salvedad de que los sanjuaninos, en función ofensiva, son de
papel). Fuertes los centrales, sobre todo el Cata se puso muy firme
en el segundo tiempo. El Vasco lo voló a Tobio y armó la dupla que
yo creo que era la que tenía en mente de entrada, el Cata con el
Chaco Insaurralde. Siempre saca a los más fáciles, el Vasco, como
cuando lo reemplazó a Palacios. Armó una línea de cuatro nueva,
con el debut del pibe Molina y le salió bien. El chico cumplió,
cuando pasó fue bastante desprolijo, atolondrado pero lo hizo con
decisión, sin complejos. Por origen es volante, Molina, el Flaco
Schiavi lo empezó a poner de 4. Nadie hubiera imaginado que en la
tercera fecha íbamos a estar jugando con Molina de 4 pero bueno, se
dieron así las cosas.
¿De
qué jugó Gago? De nada. Anduvo casi siempre a la derecha de Cubitas
pero no se hizo ver en absoluto. Era el primer cambio, sin duda
alguna pero se quedó en la cancha hasta el final sólo porque se
llama Gago. Ya han pasado algunos partidos desde que reapareció, ya
no podemos decir que no está en ritmo. ¿Qué le pasa? ¿Cómo es
posible que un jugador de su reconocida jerarquía esté tan ausente?
Y no es nuevo, viene desde antes de la lesión.
Después
de Atlético Tucumán, todos (o casi) coincidíamos en que el Vasco se
tenía que ir. Pasaron noventa minutos, ganamos sin que sobrara nada
pero no hay razones suficientes para cambiar de opinión. Claro que,
si no se fue el domingo, no se va a ir ahora. Las declaraciones
públicas de los jugadores son de respaldo (al margen del descuido de
Carlitos apenas terminado el partido con los tucumanos, con los
buitres carroñeros periodistas no se puede bajar la guardia nunca,
Carlitos). Se nos viene una seguidilla mortal y no llegamos de la
mejor manera. Todo está prendido con alfileres. Veremos qué sale.
EL
BOLETÍN: ORION 6, MOLINA 5, CATA 7, INSAURRALDE 6, SILVA 5, GAGO 3,
CUBAS 6, BENTANCUR 6, CARLITOS 7, PALACIOS 6, OSVALDO 5 (FI), LODEIRO
6, MELI NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario