Algún
partido así nos tenía que tocar. A los 35 segundos ganábamos 1-0,
a los 5 minutos 2-0 y a los 10, de no ser por el pelotudo de Iván
Núñez, que levantó su banderita en lugar de metérsela en el orto,
hubiésemos estado 3-0. El fútbol podría ser más bello aún de lo
que es. Para ello, todos los partidos tendrían que ser como éste y
ningún Iván Núñez debiera quedar sobre la faz de la tierra.
Para
no darnos más máquina de la que corresponde, debe puntualizarse que
hay que tener demasiada suerte para que un partido se abra tan rápido
y fácil. Por otra parte, este Newell's es la imagen de la
fragilidad, se entregó enseguida, nunca tuvo respuestas, es su
realidad, los cinco goles a los suplentes de Racing fueron un
espejismo.
Hechas
las salvedades, la verdad es que el primer tiempo de Boca dio placer.
Metido, intenso, preciso, variado, imaginativo. Alternó los ritmos
pero la situación la tuvo en todo momento bajo control. En cuanto
aceleraba,
Newell's
no tenía manera de contenerlo.
Carlitos,
que se había empezado a despertar en San Juan, ahora ya está
espabilado por completo y mata, masacra. Recuperó el pique corto, se
tonificó, recobró el vigor, encara y pasa. Y ve bien la cancha. En
alguna se pasó de individual pero cada vez que se encontraba con la
pelota, era como que una descarga eléctrica recorría La Bombonera.
Y
si Carlitos es Carlitos, se enchufan todos, el equipo empieza a
jugar, pintan las asociaciones, cada uno se muestra y quiere
prenderse.
Obsérvese
que, ausente el Loco Osvaldo, jugamos sin 9, porque Carlitos es “9
y 1/2” pero la función ofensiva se desarrolló casi a la
perfección, aparecía cualquiera.
Bentancur,
además de marcar su gol bautismal, jugó su mejor partido desde que
lo subieron a la primera. No se limitó a hacer bien los deberes y
jugarla siempre correcto y fácil sino que tuvo liderazgo para armar,
para ir, para volver, para llegar y para definir.
Cubitas
también volvió a ser Cubitas, pulpito para cortar por todos lados,
determinación y rigor para ir a cada pelota y la sencillez y el buen
criterio que lo caracterizan para elegir la mejor opción de pase.
Nico
Lodeiro, con destellos de su indiscutida jerarquía. Buen socio para
Carlitos y para Bentancur. Cuando Lodeiro no se esconde, cuando no se
va del partido, cuando sus compañeros saben que está, es un jugador
de enorme valía. Siempre le va a faltar pausa, a veces resuelve mal
porque se acelera, eso no va a cambiar, es su característica pero
igual, este es el Lodeiro que queremos.
Gago,
correcto. Y por tratarse de Fernando, decir “correcto” es poco,
insuficiente. Acompañó, ayudó a Cubitas en la contención con
meritoria disciplina táctica y la pasó redonda. Digamos que parece
ir creciendo, agarrando la onda, se comprende porque estuvo mucho
tiempo parado. Si llegamos a recuperar al mejor Gago, habremos dado
un paso gigante hacia la consolidación como equipo.
Como
casi no nos atacaron nunca, poco puede decirse de la función
defensiva. El Vasco se ha decidido por la dupla Cata-Insaurralde y lo
más interesante es que al Chaco se lo ve recuperar confianza, sale,
grita, manda.
La
apuesta del pibito Molina por la derecha viene saliendo bien. Para mi
gusto se lo elogió más de lo debido en San Juan, esta vez fue más
claro y atinado en sus proyecciones. Era volante, me recuerda al caso
del Chapa Suñé, que era 5 u 8, Pedernera lo hizo debutar de 4 y se
quedó ahí por varios años. O al de Chiche Soñora, volante por
derecha al que el Maestro Tabárez mandó de lateral y no se fue más
de ese lugar. Del otro lado, Silva cumplió. Resulta un poco
previsible y lineal cuando sube pero se está asentando.
Del
primer gol, en el arranque mismo, antes de que el segundero
completara su primera vuelta, lo que vale es la decisión con que
comenzó Boca. Fueron a presionarlo a Insúa, que la sacó corta para
un costado y Molina aprovechó para cruzar el centro bajo, rápido,
no dio tiempo a nada. Bentancur llegó de frente, Newell's estaba muy
abierto pero lo que cuenta es que Rodrigo haya aparecido en ataque
con la potencia y la determinación que queremos de un volante mixto
en ofensiva.
El
segundo es todo de Carlitos, que en primer término inventó un foul
que no fue, le vendió un buzón al árbitro Espinoza. Ahora, la
potencia y el cambio de ritmo de Carlitos para mandarse fueron los
que le estaban faltando en los primeros partidos del año. El tiro
libre fue preciso, eligió el palo del arquero y eigió bien, porque
el arquero se corrió para adentro, como suelen hacer muchos
arqueros.
El
tercero, a la salida de un corner, fue una carambola, me encantan las
carambolas cuando son a favor nuestro. A la salida de un corner,
Newell's volvió a regalarnos demasiadas ventajas, Silva recibió la
pelota con mucho tiempo y espacio para sacar el zurdazo, la bola se
encontró por el camino con el marote del Chaco Insaurralde y se fue
para adentro, belleza.
El
cuarto llegó cuando el equipo, después de aflojarse mucho más de
lo debido en el primer tramo del segundo tiempo y de recibir como
castigo un gol innecesario, se había vuelto a conectar. La tocaron
varios y otra vez apareció esta versión arrolladora de Carlitos,
para meter a fondo, dejar a dos parados, ir derecho al área por la
izquierda y cruzarla para el otro lado. El Tucu Palacios llegó en
tiempo y forma para meterla.
Tuvieron
que pasar muchas cosas para que el Vasco volviera a darle la
oportunidad al Tucu y el Tucu, como ya había sucedido antes, no la
deja pasar. Por ahí agacha la cabeza y se embarulla pero es un
delantero por afuera que necesitamos. Hizo dos goles legítimos,
aunque le hayan legitimado uno solo.
Boca,
en definitiva, tuvo una producción que, más allá de cualquier
consideración, ilusiona. Acorde a la fiesta que correspondía en la
noche del regreso de Román a La Bombonera, como espectador, por
primera vez desde que Angelici & Co lo echaran. Hasta Lodeiro
homenajeó a Román con un cañete de espaldas, al paraguayo Cáceres,
que nos trajo a la memoria otro cañete de espaldas, en una noche de
gloria.
Se
viene la Copa, se viene el debut en Colombia. Se viene una serie que
en pocos días puede darnos la pauta de hasta dónde podemos llegar,
una serie que puede signar todo el año. El Vasco estaba en la lona,
una semana atrás. Se quedó y lo cierto es que se dio vuelta la
tortilla, así es el fútbol, ahora el futuro lo miramos con mejores
ojos. Vamos a ver si nos dura. Pero ahora lo tenemos a Carlitos. Y en
derredor de él, a todos.
EL
BOLETÍN: ORION 5, MOLINA 6, DÍAZ 6, INSAURRALDE 7, SILVA 5, GAGO 6,
CUBITAS 7, BENTANCUR 7, LODEIRO 6, PALACIOS 7, CARLITOS 8 (FI), PABLO
PÉREZ 6, CHÁVEZ 5, MELI NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario