domingo, 21 de febrero de 2016

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Algún partido así nos tenía que tocar. A los 35 segundos ganábamos 1-0, a los 5 minutos 2-0 y a los 10, de no ser por el pelotudo de Iván Núñez, que levantó su banderita en lugar de metérsela en el orto, hubiésemos estado 3-0. El fútbol podría ser más bello aún de lo que es. Para ello, todos los partidos tendrían que ser como éste y ningún Iván Núñez debiera quedar sobre la faz de la tierra.
Para no darnos más máquina de la que corresponde, debe puntualizarse que hay que tener demasiada suerte para que un partido se abra tan rápido y fácil. Por otra parte, este Newell's es la imagen de la fragilidad, se entregó enseguida, nunca tuvo respuestas, es su realidad, los cinco goles a los suplentes de Racing fueron un espejismo.
Hechas las salvedades, la verdad es que el primer tiempo de Boca dio placer. Metido, intenso, preciso, variado, imaginativo. Alternó los ritmos pero la situación la tuvo en todo momento bajo control. En cuanto aceleraba,
Newell's no tenía manera de contenerlo.
Carlitos, que se había empezado a despertar en San Juan, ahora ya está espabilado por completo y mata, masacra. Recuperó el pique corto, se tonificó, recobró el vigor, encara y pasa. Y ve bien la cancha. En alguna se pasó de individual pero cada vez que se encontraba con la pelota, era como que una descarga eléctrica recorría La Bombonera.
Y si Carlitos es Carlitos, se enchufan todos, el equipo empieza a jugar, pintan las asociaciones, cada uno se muestra y quiere prenderse.
Obsérvese que, ausente el Loco Osvaldo, jugamos sin 9, porque Carlitos es “9 y 1/2” pero la función ofensiva se desarrolló casi a la perfección, aparecía cualquiera.
Bentancur, además de marcar su gol bautismal, jugó su mejor partido desde que lo subieron a la primera. No se limitó a hacer bien los deberes y jugarla siempre correcto y fácil sino que tuvo liderazgo para armar, para ir, para volver, para llegar y para definir.
Cubitas también volvió a ser Cubitas, pulpito para cortar por todos lados, determinación y rigor para ir a cada pelota y la sencillez y el buen criterio que lo caracterizan para elegir la mejor opción de pase.
Nico Lodeiro, con destellos de su indiscutida jerarquía. Buen socio para Carlitos y para Bentancur. Cuando Lodeiro no se esconde, cuando no se va del partido, cuando sus compañeros saben que está, es un jugador de enorme valía. Siempre le va a faltar pausa, a veces resuelve mal porque se acelera, eso no va a cambiar, es su característica pero igual, este es el Lodeiro que queremos.
Gago, correcto. Y por tratarse de Fernando, decir “correcto” es poco, insuficiente. Acompañó, ayudó a Cubitas en la contención con meritoria disciplina táctica y la pasó redonda. Digamos que parece ir creciendo, agarrando la onda, se comprende porque estuvo mucho tiempo parado. Si llegamos a recuperar al mejor Gago, habremos dado un paso gigante hacia la consolidación como equipo.
Como casi no nos atacaron nunca, poco puede decirse de la función defensiva. El Vasco se ha decidido por la dupla Cata-Insaurralde y lo más interesante es que al Chaco se lo ve recuperar confianza, sale, grita, manda.
La apuesta del pibito Molina por la derecha viene saliendo bien. Para mi gusto se lo elogió más de lo debido en San Juan, esta vez fue más claro y atinado en sus proyecciones. Era volante, me recuerda al caso del Chapa Suñé, que era 5 u 8, Pedernera lo hizo debutar de 4 y se quedó ahí por varios años. O al de Chiche Soñora, volante por derecha al que el Maestro Tabárez mandó de lateral y no se fue más de ese lugar. Del otro lado, Silva cumplió. Resulta un poco previsible y lineal cuando sube pero se está asentando.
Del primer gol, en el arranque mismo, antes de que el segundero completara su primera vuelta, lo que vale es la decisión con que comenzó Boca. Fueron a presionarlo a Insúa, que la sacó corta para un costado y Molina aprovechó para cruzar el centro bajo, rápido, no dio tiempo a nada. Bentancur llegó de frente, Newell's estaba muy abierto pero lo que cuenta es que Rodrigo haya aparecido en ataque con la potencia y la determinación que queremos de un volante mixto en ofensiva.
El segundo es todo de Carlitos, que en primer término inventó un foul que no fue, le vendió un buzón al árbitro Espinoza. Ahora, la potencia y el cambio de ritmo de Carlitos para mandarse fueron los que le estaban faltando en los primeros partidos del año. El tiro libre fue preciso, eligió el palo del arquero y eigió bien, porque el arquero se corrió para adentro, como suelen hacer muchos arqueros.
El tercero, a la salida de un corner, fue una carambola, me encantan las carambolas cuando son a favor nuestro. A la salida de un corner, Newell's volvió a regalarnos demasiadas ventajas, Silva recibió la pelota con mucho tiempo y espacio para sacar el zurdazo, la bola se encontró por el camino con el marote del Chaco Insaurralde y se fue para adentro, belleza.
El cuarto llegó cuando el equipo, después de aflojarse mucho más de lo debido en el primer tramo del segundo tiempo y de recibir como castigo un gol innecesario, se había vuelto a conectar. La tocaron varios y otra vez apareció esta versión arrolladora de Carlitos, para meter a fondo, dejar a dos parados, ir derecho al área por la izquierda y cruzarla para el otro lado. El Tucu Palacios llegó en tiempo y forma para meterla.
Tuvieron que pasar muchas cosas para que el Vasco volviera a darle la oportunidad al Tucu y el Tucu, como ya había sucedido antes, no la deja pasar. Por ahí agacha la cabeza y se embarulla pero es un delantero por afuera que necesitamos. Hizo dos goles legítimos, aunque le hayan legitimado uno solo.
Boca, en definitiva, tuvo una producción que, más allá de cualquier consideración, ilusiona. Acorde a la fiesta que correspondía en la noche del regreso de Román a La Bombonera, como espectador, por primera vez desde que Angelici & Co lo echaran. Hasta Lodeiro homenajeó a Román con un cañete de espaldas, al paraguayo Cáceres, que nos trajo a la memoria otro cañete de espaldas, en una noche de gloria.
Se viene la Copa, se viene el debut en Colombia. Se viene una serie que en pocos días puede darnos la pauta de hasta dónde podemos llegar, una serie que puede signar todo el año. El Vasco estaba en la lona, una semana atrás. Se quedó y lo cierto es que se dio vuelta la tortilla, así es el fútbol, ahora el futuro lo miramos con mejores ojos. Vamos a ver si nos dura. Pero ahora lo tenemos a Carlitos. Y en derredor de él, a todos.


EL BOLETÍN: ORION 5, MOLINA 6, DÍAZ 6, INSAURRALDE 7, SILVA 5, GAGO 6, CUBITAS 7, BENTANCUR 7, LODEIRO 6, PALACIOS 7, CARLITOS 8 (FI), PABLO PÉREZ 6, CHÁVEZ 5, MELI NC. 

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