Buen
Boca. Firme, seguro, aplomado. Con la consistencia que debe tenerse
cuando se va al exterior a jugar un mano a mano por la Copa. Como
para ser optimistas. Porque además, no se trata de un suceso
aislado. Boca viene afianzándose, consolidándose como equipo y
adquiriendo regularidad, elemento clave.
¿Pelos
en la sopa? Sí, alguna duda en el fondo. Se vienen repitiendo los
problemas por la derecha, por la zona Peruzzi. Meli tampoco le achicó
espacios. La vuelta del Cata no trajo mayores novedades en ese
sentido. Después, cuando por la lesión de Peruzzi entró Tobio, que
ya hace poco había tenido minutos como lateral, nos acomodamos
mejor.
Lo
que sobresale es lo bien que se manejó el equipo desde el armado del
medio juego hacia la salida en ataque. Y es más meritorio porque
venimos con contratiempos. Además de haber perdido en pocos días a
Cubitas y a Gago, el día del partido se nos cae Jara, que iba a ser
el 5. Guillermo no tuvo más remedio que ponerlo al Pichi Erbes, al
que, evidentemente, no lo ve. Y Pichi cumplió, tiene oficio, sabe de
jugar por Copa.
Y
como si lo de Jara fuera poco, se nos cayó también el Negro Chávez,
que iba a ser titular. Es decir que sobre la marcha, Guille tuvo que
meter mano. Y jugó Pablo Pérez, que iba a quedar en el banco, en
aparente castigo por lo que pasó con River. Y Pablo, en una semana
difícil para él, se jugó un partido bárbaro. Quién sabe si no
fue su mejor partido en Boca. El Pablo que queremos, no sólo con la
vitalidad de siempre sino pensante y profundo.
Carlitos
fue Carlitos, el gran jugador, el patrón y conductor, el gestor y
definidor. Y con él, el pibe Pavón que sigue en la buena senda, que
hasta nos está haciendo recordar al mejor Guillermo. ¿Tendrá que
ver la circunstancia de que el DT jugaba en el puesto que ahora es de
Cristian? Porque el crecimiento de Cristian en los últimos tiempos
es notable. Y por el otro lado, Nico Lodeiro, metedor y preciso, muy
bien con la pelota.
El
primer gol tiene la simpleza de las buenas cosas. La bocha bien
abierta por Pablo, el centro mortal de Meli (buena aparición en
ataque del Cabezón, que parecía no estar del todo cómodo por la
derecha) y la cabeza de Carlitos, anticipando al defensor que iba con
él y poniéndola bien lejos del arquero. Sencillo y contundente.
Una
sola vez nos habían llegado neto en el primer tiempo, esa media
chiena que se fue por arriba. Se hizo más difícil en el primer
tramo del segundo, creció Domínguez, el mejor de ellos. Para colmo,
el horrendo árbitro mexicano les regala un penal. El Cata no hizo
nada, ni mancha. Se ve que el tipo se había quedado con dudas por el
penal que le habían reclamado antes, que según el periodismo, fue.
Para mí, tampoco. Pablo ni ve la pelota, la tiene detrás y el
movimiento del brazo es el natural. Esa famosa nueva recomendación a
los árbitros (no confundir con modificación reglamentaria) no sirve
para nada. Lo que aporta es mayor confusión. Lo que sigue contando
es la intención e intención, no hubo. Lo cierto es que el mexicano
este nos pita un penal en contra. Menos mal que la salvó Agustín,
sobre su derecha, ante el remate dubitativo de Leal. Importante
Agustín, apareciendo cuando hizo falta. Y fue justicia, no había
penal.
Estábamos
comprometidos cuando, como para salir del paso, les metimos el
segundo. La empezó Fabra, que descargó vertical con Carlitos. A
continuación, gran pase de Carlitos, tipo Román, puñalada para que
Nico se la llevara. Y la definición majestuosa de Nico (que poco
antes se había pasado de generoso en una que tendría que haber
terminado él), la gambeta cortita y suficiente al arquero,
suficiente para dejar fuera de combate al arquero, cortita para que
le quedara ángulo y definir. Perfecto.
Tendría
que haber sido 2-0. Estaba todo bajo control, estaban entregados, el
único que resistía era ese Domínguez. Una lástima que llegara el
segundo penal, que fue. Tal vez la única mala decisión de Pablo en
todo el partido, complicó una jugada de resolución sencilla y todo
fue a terminar con la infracción de Pichi. Y Agustín, esta vez, no
pudo, porque ese Domínguez la picó con gran categoría. Al mexicano
se le paró el reloj en el tiempo agregado pero igual, daba la
sensación de que no nos empataban más. Y no nos empataron.
Gran
paso hacia los cuartos. Hay que rubricar la semana que viene en la
Bombonera, por supuesto y no descuidarse. Pero estamos bien. Boca va
adquiriendo la estatura del Boca que queremos. Sigamos así.
EL
BOLETÍN: ORION 8, PERUZZI 4, CATA 5, INSAURRALDE 5, FABRA 6, MELI 6,
ERBES 6, PÉREZ 7, PAVÓN 7, CARLITOS 8, LODEIRO 7 (FI), TOBIO 5,
SILVA NC, PALACIOS NC.
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