Fiesta.
El equipo terminó tocando para acá y para allá, para adelante y
para atrás, para adentro y para afuera, casi siempre por abajo y
alguna vez por arriba. En las tribunas, el éxtasis, el delirio,
gargantas y manos enrojecidas.
El
compromiso inclaudicable y los raptos de inspiración de Carlitos, el
segundo tiempo de Gago, la parejita producción de Pablo Pérez hasta
que lo reemplazaron, lo que prometieron y lo que consumaron Pavón y
Pachi, la presencia de Orion cuando hizo falta, todas buenas
noticias.
Ahora
bien, para que no nos confundamos, tengamos presentes algunos
detalles. Hasta los 24 minutos, momento del primer gol, Boca no había
jugado a nada. Ellos habían tenido la de Pussetto, que se encontró
insólitamente solo en el medio del área y le erró al arco y la de
Colombo, que produjo una atajada magistral de Orion.
Vale
señalarlo porque se pareció peligrosamente a lo que nos pasó en
Lanús. Salimos dormidos, regalamos un pedazo grande de partido,
tardamos en calentar el motor. Rafaela no es Lanús, por suerte. Esos
24 minutos iniciales de Boca son más que suficientes para que
cualquier rival de fuste nos liquide el partido y nos baje la
cortina.
El
primer gol nace de una pésima salida de Rafaela, la defensa les
quedó despatarrada. Valoramos, claro, el impecable pase filtrado de
Pablo, sin dar tiempo a nada y la excelsa definición de Carlitos,
picándosela al arquero pero nos la dejaron servida. Con ese gol,
Rafaela se desplomó, se fue del partido. Es, probablemente, el peor
equipo del campeonato, uno de los tres peores seguro, viene golpeado,
la primera adversidad lo puso nocaut. Demasiado fácil.
Los
últmos veinte minutos del primer tiempo debieron haber bastado para
definir con holgura. Era todo de Boca. Menos mal que llegó, por lo
menos, el gol de Pachi antes del descanso. Buena, muy buena, varios
jugadores que se asociaron. Oportuna apertura de Carlitos, buena
aparición de Jara en los últimos metros, el centro bajo y paralelo
y la llegada de Pachi por el otro lado. Eso, utilización de todo el
ancho y la bola a ras del piso, así.
Con
la misma fórmula estuvo a punto de llegar el tercero en el arranque
mismo del segundo tiempo, centro bajo de Pavón y otra llegada de
Pachi, esta vez muy forzado, por eso pudo sacarla el arquero. Rafaela
ya no estaba y entraba en escena Gago, para sumarse a Pablo Pérez y
a Carlitos y hacerla correr limpia, segura. No había oposición, no
siempre va a ocurrir que cualquier jugador nuestro la cambie de
izquierda a derecha y lo encuentre a Pavón solo, sin marca, con
mucha cancha para controlar, correr y llegar al fondo, como pasó un
montón de veces. Era para goleada histórica y no fue, ojo.
El
penal que bien pudiera haberlo devuelto a Rafaela a la competencia y
complicarnos un partido de modo inverosímil fue una acción fuera
de contexto pero hay que tenerla en cuenta. Una falla gruesa del
Chaco Insaurralde y Pussetto que se nos escapó solo, forzando la
infracción de Orion. Yo creo que a Agustín Díaz, en el momento de
patear, lo sepultó La Bombonera, se le cayeron las tribunas encima,
Angelici. ¡Cómo nos vamos a ir de ahí! Igual, estupenda reacción
de Orion para sacarla sobre su derecha y salvarnos de cualquier
ulterioridad en un pasaje clave.
El
tercero parecía que ya no iba a llegar, era una lástima, Rafaela ya
estaba con diez. Pero llegó y fue otra vez con una acción con
participación de varios, cuando se aciertan tres pases cualquier
rival se desordena. Muy buen robo de Cubitas (Guillermo se acordó de
que estaba) y después, toques y toques. Enésima apertura para
Pavón, enésima llegada de Pavón al fondo, enésimo centro bien
puesto (no uno de esos “centros de mierda” que Guillermo quiere
desterrar). Otra vez Pachi Carrizo llegando por el otro lado, pareció
que la complicaba pero la terminó bien porque cuado el arquero lo
cerró, se la tocó a Lodeiro. Bien Nico, con ese girito elegante
antes de mandarla adentro. Ellos estaban parados, sin reacción pero
la pelota se jugó bien de punta a punta. Cuenta.
Vamos
a ver si próximos cruces más comprometedores reafirman el
crecimiento. A Bolívar hay que liquidarlo, no nos podemos enredar,
dejémonos de joder. Tigre allá se nos ha hecho difícil desde que
volvieron a primera, buen escenario para rendir examen. Después,
Racing en Avellaneda. Racing, a nosotros, no nos juega como a Unión,
Rafaela y Tigre, cambia el estilo, una lástima. Será una tenida
fundamental. Y a continuación, tres seguiditos en La Bombonera:
Aldosivi, Cali (se tienen que ganar, no se tiene que escapar ningún
punto) y los que te jedi. Al cabo de este segmento de seis partidos
vamos a saber dónde estamos parados.
EL
BOLETÍN: ORION 7, JARA 6, CATA 6, INSAURRALDE 4, SILVA 6, GAGO 7,
CUBAS 6, PABLO 8, PAVÓN 7, CARLITOS 7, PACHI 8 (FI), TOBIO 5,
LODEIRO 6, CHÁVEZ NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario