viernes, 8 de abril de 2016

EN LA BUENA SENDA

Una lástima haber terminado sólo dos goles arriba un partido que daba para más. Cuando se presenta un escenario así, hay que hacer todos los goles que se pueda. Pero por encima de todo, lo que más importa es que Boca dejó una buena imagen, gustó, alentó las ilusiones de todos.
Como con Rafaela, rápidamente hay que puntualizar que Bolívar es un rival endeble, da muchas ventajas, empezó amontonando mucha gente de mitad de cancha para atrás pero igual dejaba espacios. Sin perjuicio de ello, corresponde destacar que Boca, por ráfagas, por lapsos, se movió bien, hasta muy bien en función de ataque.
Las idea madre va fluyendo, se abre la cancha, se juega a ras del piso, se busca sobre la base de pases cortos con alguna pelota larga que cambia el ritmo. Bien fijado lo que se quiere hacer, los intérpretes van apareciendo, cada uno gana seguridad y la máquina se pone en marcha.
Ya en el primer minuto Carlitos empezó a hacerse ver, esa jugada inicial en la que giró en el área y con muy poco espacio se despegó del defensor y encontró posición de remate fue el anuncio de que estaba encendido. Quedó muy cerrado y el remate a primer palo lo controló el arquero pero la acción fue estupenda.
Después estuvo esa otra, la de los 24 minutos, la del palo, que por no haber terminado en gol no puede calificarse de extraordinaria pero de nuevo, Carlitos dejó atrás al que lo marcaba como por arte de magia y dejó sin chance al arquero de modo magistral, tal vez ya dio el gol por concretado antes de que entrara, vaya a saberse, todos lo dimos por concretado pero no, fue palo, nomás.
Tardó más de la cuenta en llegar el primer gol porque faltó precisión en algunas entregas finales, lo peor fue que aparecieron algunas grietas en el fondo, el Chaco Insaurralde es el que más dudas deja. Pero igual, estaba claro que la apertura del marcador era cuestión de tiempo y que con ella se terminaba el partido.
Como ejemplo de las fallas atrás, a continuación de la de Carlitos en el palo apareció esa corrida de Cellerino, se le fue al Chaco y no había ningún otro obstáculo entre él y Orion, menos mal que el remate cruzado le salió medio mordido y desviado. Si quedábamos 0-1 era cosa de no creer.
Por fin llegó el gol a los 32 y lo que sobresale es la cantidad de gente que juntamos en ataque. Gago, que ya venía destacándose, pisó el área con una determinación que otras veces le ha faltado. Primero metió derecha, rebote y ahí estaba de nuevo para conectar el zurdazo bajo.
Muy buen partido el de Fernando, de punta a punta. Porque él no se tomó descanso en el segundo tiempo, siguió con la misma intensidad y con esa claridad que tiene para desprenderse de la bola y darle el destino adecuado. Si Fernando se afirma en este nivel de rendimiento, Boca tendrá muy buenas perspectivas de consolidarse como equipo. Guillermo lo quería de 5 pero ahora le puso a Cubitas para que aguante, lo soltó y la fórmula está dando resultado. Cubitas también parece ir volviendo a su mejor versión y con él, Fernando juega muy liberado.
Lo que se preveía se dio en cuanto a que Bolívar, en desventaja, no tenía con qué remontar y todo iba a hacerse más fácil. Para despejar cualquier duda al respecto, fue clave encontrar el segundo gol antes de finalizar el primer tiempo. Y fue de contraataque, porque ellos, necesariamente, iban a abrirse.
Lo que hizo Carlitos fue una maravilla. El arranque electrizante, los 40 metros de recorrido hasta el área, el freno, el corte hacia adentro e inesperadamente, el segundo enganche hacia afuera para buscar la definición. Hay responsabilidad de Quiñónez, porque Carlitos terminó pateando desde posición muy sesgada y al arquero se le escabulló pero fuera de ese detalle, la creación de Carlitos fue de altísima jerarquía.
Es para analizar la evidencia de que Carlitos parece muy mejorado físicamente. Pica y gana, saca ventaja. Puede haber dejado de molestarlo la rodilla pero por sobre todo, lo que sobresale es que recuperó confianza, está encontrando mejores interlocutores y si Carlitos juega como Carlitos, Boca es Boca. Con eso de que si puede o no jugar arriba o si tiene que arrancar de atrás con otro que vaya adentro se está queriendo fabricar una polémica sin mayor sentido. Carlitos es un gran jugador y en cualquiera de las dos facetas lo hace notar, puede alternarlas durante el mismo partido. Si él se enchufa, podemos perfectamente jugar sin un 9 cabeza de área. En especial si, como en los últimos dos partidos, se aprovecha tan bien el ancho del campo.
Sobre esto último se basó el tercer gol, a poco de comenzado el segundo tiempo. Lucido encuentro entre Carlitos y Pavón, Cristian que llegó bien armado al área por derecha y el cruce para que la metiera Pachi Carrizo, apareciendo por el otro lado, como con Rafaela. Pavón volvió a tener un muy buen partido, Guillermo ha recuperado un jugador de muy buenas posibilidades cuando ya casi habíamos dejado de creer en él. Y Pachi está en la misma línea, llega a los últimos metros con una convicción que en otros tiempos no tuvo.
Se está viendo que Guillermo trabaja mucho sobre la idea de lograr el desequilibrio por cualquiera de las bandas imponiendo superioridad numérica. Pavón y Carrizo son extremos pero rara vez quedan solos, casi siempre tienen algún compañero que se les ofrece. Sea un volante o un lateral. Peruzzi y Fabra siempre han tenido vocación ofensiva, así que es natural en ellos aparecer en posiciones de ataque.
A propósito, las titularidades van quedando confirmadas en casi todos los casos pero dos de los puestos que por el momento no tienen dueño definido son los dos laterales. Peruzzi volvió después de algún tiempo, por su pubalgia y no tuvo el mejor partido pero su capacidad es conocida. Como Jara se desgarró otra vez, seguramente Gino va a tener continuidad ahora. En cuanto al costado izquierdo, por lo que respecta al que suscribe, Fabra es más claro y vertical, tiene mayor facilidad en el uno contra uno que Silva. Sin embargo, Guillermo no parece tan convencido, así que es probable que los siga rotando.
Otra plaza por la que se compite es la del tercer volante. Esta vez se quedó afuera Pablo Pérez por una sobrecarga y volvió a ser titular Lodeiro. Estuvo a tono, Lodeiro, con mucha movilidad y sacrificio. Muchas veces equivoca las decisiones por acelerado. Pablo es más consistente que Nico en el retroceso. La puja entre ellos dos también promete seguir.
Después del tercer gol, con más de cuarenta minutos de partido por delante, se bajó un poco el ritmo. Aunque siguieron acumulándose situaciones como para consumar la goleada que finalmente no se consumó, una pena. Carlitos perdió precisión. El Negro Chávez entró con muchas ganas de aprovechar sus minutos pero se le está negando el gol. Tuvo dos netas, en una se la quiso picar al arquero y le quedó corta y la otra la remató a la carrera con mala dirección, pudo haber elegido otra definición, más suave y certera.
El penal que le dio el referí a Bolívar, por presunta falta del Chaco a Capdevila, la verdad, no me queda claro que haya sido (escribo esto sin haberlo visto aún por televisión). Orion casi la saca, pero el remate de Callejón fue muy ajustado. Lo dicho, era para ganar por más goles y sin recibir ninguno pero en fin, es un detalle.
Bueno, el camino hacia los octavos de la Copa parece despejado aunque por supuesto, no hay que relajarse. Se nos viene una semana difícil, Tigre por el campeonato y Racing por la Copa, los dos afuera. Se trata, ciertamente, de dos rivales más sólidos y peligrosos que Rafaela y Bolívar. Como para que reafirmemos que la levantada va en serio. O no...



EL BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 4, CATA 5, CHACO 4, FABRA 6, GAGO 8, CUBITAS 6, LODEIRO 5, PAVÓN 7, CARLITOS 8, PACHI 6 (FI), CHÁVEZ 5, MELI NC, BENTANCUR NC.

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