Una
lástima haber terminado sólo dos goles arriba un partido que daba
para más. Cuando se presenta un escenario así, hay que hacer todos
los goles que se pueda. Pero por encima de todo, lo que más importa
es que Boca dejó una buena imagen, gustó, alentó las ilusiones de
todos.
Como
con Rafaela, rápidamente hay que puntualizar que Bolívar es un
rival endeble, da muchas ventajas, empezó amontonando mucha gente de
mitad de cancha para atrás pero igual dejaba espacios. Sin perjuicio
de ello, corresponde destacar que Boca, por ráfagas, por lapsos, se
movió bien, hasta muy bien en función de ataque.
Las
idea madre va fluyendo, se abre la cancha, se juega a ras del piso,
se busca sobre la base de pases cortos con alguna pelota larga que
cambia el ritmo. Bien fijado lo que se quiere hacer, los intérpretes
van apareciendo, cada uno gana seguridad y la máquina se pone en
marcha.
Ya
en el primer minuto Carlitos empezó a hacerse ver, esa jugada
inicial en la que giró en el área y con muy poco espacio se despegó
del defensor y encontró posición de remate fue el anuncio de que
estaba encendido. Quedó muy cerrado y el remate a primer palo lo
controló el arquero pero la acción fue estupenda.
Después
estuvo esa otra, la de los 24 minutos, la del palo, que por no haber
terminado en gol no puede calificarse de extraordinaria pero de
nuevo, Carlitos dejó atrás al que lo marcaba como por arte de magia
y dejó sin chance al arquero de modo magistral, tal vez ya dio el
gol por concretado antes de que entrara, vaya a saberse, todos lo
dimos por concretado pero no, fue palo, nomás.
Tardó
más de la cuenta en llegar el primer gol porque faltó precisión en
algunas entregas finales, lo peor fue que aparecieron algunas grietas
en el fondo, el Chaco Insaurralde es el que más dudas deja. Pero
igual, estaba claro que la apertura del marcador era cuestión de
tiempo y que con ella se terminaba el partido.
Como
ejemplo de las fallas atrás, a continuación de la de Carlitos en el
palo apareció esa corrida de Cellerino, se le fue al Chaco y no
había ningún otro obstáculo entre él y Orion, menos mal que el
remate cruzado le salió medio mordido y desviado. Si quedábamos 0-1
era cosa de no creer.
Por
fin llegó el gol a los 32 y lo que sobresale es la cantidad de gente
que juntamos en ataque. Gago, que ya venía destacándose, pisó el
área con una determinación que otras veces le ha faltado. Primero
metió derecha, rebote y ahí estaba de nuevo para conectar el
zurdazo bajo.
Muy
buen partido el de Fernando, de punta a punta. Porque él no se tomó
descanso en el segundo tiempo, siguió con la misma intensidad y con
esa claridad que tiene para desprenderse de la bola y darle el
destino adecuado. Si Fernando se afirma en este nivel de rendimiento,
Boca tendrá muy buenas perspectivas de consolidarse como equipo.
Guillermo lo quería de 5 pero ahora le puso a Cubitas para que
aguante, lo soltó y la fórmula está dando resultado. Cubitas
también parece ir volviendo a su mejor versión y con él, Fernando
juega muy liberado.
Lo
que se preveía se dio en cuanto a que Bolívar, en desventaja, no
tenía con qué remontar y todo iba a hacerse más fácil. Para
despejar cualquier duda al respecto, fue clave encontrar el segundo
gol antes de finalizar el primer tiempo. Y fue de contraataque,
porque ellos, necesariamente, iban a abrirse.
Lo
que hizo Carlitos fue una maravilla. El arranque electrizante, los 40
metros de recorrido hasta el área, el freno, el corte hacia adentro
e inesperadamente, el segundo enganche hacia afuera para buscar la
definición. Hay responsabilidad de Quiñónez, porque Carlitos
terminó pateando desde posición muy sesgada y al arquero se le
escabulló pero fuera de ese detalle, la creación de Carlitos fue de
altísima jerarquía.
Es
para analizar la evidencia de que Carlitos parece muy mejorado
físicamente. Pica y gana, saca ventaja. Puede haber dejado de
molestarlo la rodilla pero por sobre todo, lo que sobresale es que
recuperó confianza, está encontrando mejores interlocutores y si
Carlitos juega como Carlitos, Boca es Boca. Con eso de que si puede o
no jugar arriba o si tiene que arrancar de atrás con otro que vaya
adentro se está queriendo fabricar una polémica sin mayor sentido.
Carlitos es un gran jugador y en cualquiera de las dos facetas lo
hace notar, puede alternarlas durante el mismo partido. Si él se
enchufa, podemos perfectamente jugar sin un 9 cabeza de área. En
especial si, como en los últimos dos partidos, se aprovecha tan bien
el ancho del campo.
Sobre
esto último se basó el tercer gol, a poco de comenzado el segundo
tiempo. Lucido encuentro entre Carlitos y Pavón, Cristian que llegó
bien armado al área por derecha y el cruce para que la metiera Pachi
Carrizo, apareciendo por el otro lado, como con Rafaela. Pavón
volvió a tener un muy buen partido, Guillermo ha recuperado un
jugador de muy buenas posibilidades cuando ya casi habíamos dejado
de creer en él. Y Pachi está en la misma línea, llega a los
últimos metros con una convicción que en otros tiempos no tuvo.
Se
está viendo que Guillermo trabaja mucho sobre la idea de lograr el
desequilibrio por cualquiera de las bandas imponiendo superioridad
numérica. Pavón y Carrizo son extremos pero rara vez quedan solos,
casi siempre tienen algún compañero que se les ofrece. Sea un
volante o un lateral. Peruzzi y Fabra siempre han tenido vocación
ofensiva, así que es natural en ellos aparecer en posiciones de
ataque.
A
propósito, las titularidades van quedando confirmadas en casi todos
los casos pero dos de los puestos que por el momento no tienen dueño
definido son los dos laterales. Peruzzi volvió después de algún
tiempo, por su pubalgia y no tuvo el mejor partido pero su capacidad
es conocida. Como Jara se desgarró otra vez, seguramente Gino va a
tener continuidad ahora. En cuanto al costado izquierdo, por lo que
respecta al que suscribe, Fabra es más claro y vertical, tiene mayor
facilidad en el uno contra uno que Silva. Sin embargo, Guillermo no
parece tan convencido, así que es probable que los siga rotando.
Otra
plaza por la que se compite es la del tercer volante. Esta vez se
quedó afuera Pablo Pérez por una sobrecarga y volvió a ser titular
Lodeiro. Estuvo a tono, Lodeiro, con mucha movilidad y sacrificio.
Muchas veces equivoca las decisiones por acelerado. Pablo es más
consistente que Nico en el retroceso. La puja entre ellos dos también
promete seguir.
Después
del tercer gol, con más de cuarenta minutos de partido por delante,
se bajó un poco el ritmo. Aunque siguieron acumulándose situaciones
como para consumar la goleada que finalmente no se consumó, una
pena. Carlitos perdió precisión. El Negro Chávez entró con muchas
ganas de aprovechar sus minutos pero se le está negando el gol. Tuvo
dos netas, en una se la quiso picar al arquero y le quedó corta y
la otra la remató a la carrera con mala dirección, pudo haber
elegido otra definición, más suave y certera.
El
penal que le dio el referí a Bolívar, por presunta falta del Chaco
a Capdevila, la verdad, no me queda claro que haya sido (escribo esto
sin haberlo visto aún por televisión). Orion casi la saca, pero el
remate de Callejón fue muy ajustado. Lo dicho, era para ganar por
más goles y sin recibir ninguno pero en fin, es un detalle.
Bueno,
el camino hacia los octavos de la Copa parece despejado aunque por
supuesto, no hay que relajarse. Se nos viene una semana difícil,
Tigre por el campeonato y Racing por la Copa, los dos afuera. Se
trata, ciertamente, de dos rivales más sólidos y peligrosos que
Rafaela y Bolívar. Como para que reafirmemos que la levantada va en
serio. O no...
EL
BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 4, CATA 5, CHACO 4, FABRA 6, GAGO
8, CUBITAS 6, LODEIRO 5, PAVÓN 7, CARLITOS 8, PACHI 6 (FI), CHÁVEZ
5, MELI NC, BENTANCUR NC.
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