jueves, 9 de agosto de 2012

RACING, MI BUEN AMIGO...

Antes de jugar con Quilmes, este gil que escribe pensó: “si no perdemos será un milagro”. Perdimos. Perdimos mal, muy mal. Antes de la final de la Copa Argentina, la reflexión fue: “lo que puede salvarnos es que jugamos con Racing”. Y sí, Racing llegó en el momento justo para que paráramos la caída, para que nos pusiéramos de pie.


Importante, muy importante haber ganado para quedarnos con la Copa. Este gil que escribe estuvo en San Juan, por razones de trabajo (¡qué bueno el estadio, no lo conocía!) y se le dio por preguntarse cuántos más habría allí que hayan estado también en la vieja cancha de San Lorenzo cuando le ganamos la primera Copa Argentina a Atlanta, en 1969.

Jugó bien, Boca. Al principio ellos salieron con mucho envión, como queriendo meternos y vale mucho que el equipo haya aguantado en ese momento. Gran partido de Somoza, de punta a punta. Y la mejoría de Somoza generó también las mejorías de Schiavi y de Caruzzo, que tuvieron mucho menos espacio para cubrir y se hicieron fuertes en el fondo.

Racing parecía que quería más pero no marcaba diferencias en las áreas, era un espejismo. Y en eso estábamos cuando nos pusimos 1 a 0. Gran saque de Ustari, recto, seco y profundo. Nos ayudó que se cayó Cahais pero la definición del Tanque Silva fue impecable, impoluta. Después iba a tener otras, el Tanque, y volvió a las andadas pero fue fundamental su gol y debe haberle servido mucho a él, tiene que servirle mucho a él.

Mucha solvencia, la de Ustari. Con Quilmes, en un partido aciago, él se había mostrado bien. Y ahora, con Racing, les dio confianza a todos. Cuando hizo falta, allí estuvo. Muy prometedor, lo suyo.

Con ese solo gol, Racing se derrumbó. Claro, es un equipo nuevo, con muchos recién llegados pero asimismo, es condición propia de Racing, de cualquier Racing, de casi todas las épocas que le pasen cosas de estas. Se vino abajo como calzón de puta.

El segundo tiempo de Boca fue casi perfecto. Para la perfección absoluta faltó la goleada que pudo haber sido y no fue. No es por pecar de pretencioso pero no puede ser que en un partido que se presenta tan fácil terminemos un solo gol arriba. Por más que sea con Racing, es peligroso. Elaboramos varias acciones muy bien concebidas pero faltó el pase a la red. No liquidamos. En otro partido, con otro rival, puede que no nos perdonen y después, a cantarle a Gardel. No hay que dejar pasar tantas oportunidades.

Hacía rato que Clemente no jugaba lo que jugó en el segundo tiempo. Fue un tren por la izquierda. Pareció potenciarse cuando entró Sánchez Miño, con quien se entendió a las mis maravillas. La jugada del segundo gol, con esa doble pared, fue estupenda, un poema. Y la terminó bien Luquitas Viatri, con remate bien pero bien esquinado, dejándolo sin asunto a Saja (a ese gil, desde aquella vez que tuvo la mala idea de gastarnos con San Lorenzo, nunca más le perdonamos una).

Otro de gran noche fue Lucas. Puede ser faro en el área pero ahora que forma dupla con Silva queda más claro que cuando sale, cuando se tira atrás, juega, circula, arma. Y no por eso deja de llegar.

Pochi también, mucho mejor que en los últimos tiempos. A veces trasladó más de lo debido pero bien, mostrándose, pidiéndola, conduciendo. Si Pochi vuelve al nivel de la recta final del Apertura 2011, de mitad de cancha para adelante tendremos gran parte de los problemas resueltos. Tiene que lograr él y tenemos que lograr todos que deje de jugar contra la sombra de Román.

La verdad, aun tratándose de Racing, no me gustaba ni medio las circunstancias en que se llegó al partido. Por laburo, estuve el martes en la conferencia de Falcioni y en la de Zubeldía. Penosa la de Falcioni, alterado, tenso, peleándose con el Turco Alaluf y con Retamozo, el chico de Fox… Y un rato después, Zubeldía tranqui, diplomático, seguro… Objetivamente, llegábamos mal.

Pero empezó el fútbol y apareció Boca. Reapareció Boca después de unas vacaciones. Tenemos un título más, para que llore la contra, para que traguen saliva. Son 61 los títulos en competencias oficiales contra 51 de los que te jedi, que van segundos (remember dorados años sesenta). Ahora hay que despegar en el Inicial. Vamos, Boca, todavía.



1 comentario:

  1. Estuve en la cancha el día que ese tarado nos gritó ese gol de penal. Karma puro. Desde ese día le metimos 7 en el Nuevo Gasómetro, le ganamos la final de la Libertadores (5 goles en dos partidos), en Grecia y los dos partidos con Racing. Andá a gritar goles a la concha de tu madre, imbécil, vos y el puto de Enzo Pérez.

    ResponderEliminar